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Este lunes, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) aseguró que existió un plan del Gobierno para matar a los miembros de su delegación de diálogos de paz cuando estos retornaran desde La Habana, bajo una “falsa” propuesta de reiniciar conversaciones.
”El plan estaba diseñado y elaborado, por eso el actual comisionado de Paz, Miguel Ceballos, coqueteaba con iniciar un diálogo, que era una propuesta falsa, para ver si les cuadraba el plan para capturar o aniquilar la delegación a su regreso. Aún siguen esperando dicha oportunidad”, dijo la guerrilla en su página web Eln Voces.
Según el comunicado, primero hubo un plan para matar a miembros del Comando Central del Eln que nació en el gobierno de Juan Manuel Santos, pero en vista de que este ganó el Premio Nobel de la Paz, tras el acuerdo firmado con la guerrilla FARC en 2016, debió desistir.
“En el gobierno Duque dichos planes siguieron caminando”, dice el Eln y para ello la administración actual usó un “doble juego”. Por un lado planteó condiciones para retomar conversaciones, pero si esto no funcionaba, “echaban mano a las cartas guardadas, reactivar el golpe militar contra los dirigentes del Eln que participan en la delegación de diálogos” en La Habana, aseguró la guerrilla.
Duque rompió los diálogos con el Eln, que se adelantaban en Cuba desde 2018 con el gobierno Santos. Sin embargo, el año pasado, tras una ataque con carro bomba contra la Escuela de Cadetes General Santander, que dejó 22 víctimas, Iván Duque canceló la negociación y le demandó a La Habana que extraditara la delegación guerrillera.
El Eln clamó por el cumplimiento de los protocolos firmados con el Estado y los países garantes en caso una eventual suspensión de los diálogos. A este llamado se unieron Cuba y Noruega, mientras que Chile se unió a las intenciones del Gobierno de extraditar a la delegación y someterla a la justicia ordinaria.
El protocolo determinaba que tras suspendidos los diálogos, las partes tendrían un plazo de 15 días para planear el retorno de la delegación guerrillera al país y garantizar la seguridad de los mismos a la llegada del país.
“En caso de ser necesaria inserciones en territorio colombiano de la delegación del Eln, las operaciones militares cesarán durante 72 horas en áreas cuya extensión está por definir. Las coordenadas del cuadrante de dichas áreas serán entregadas por el ELN a los países garantes y al gobierno colombiano con 48 horas de antelación al cese de operaciones militares”, dice el punto 4 del documento.
Antes del ataque, Duque planteaba como requisito para retomar los diálogos que el Eln pusiera fin a “toda actividad criminal”, propuesta que la guerrilla rechazó por considerarla una exigencia unilateral.
En los últimos días, Colombia vive un deterioro de la seguridad pública marcado por masacres en diferentes zonas. El Eln descarta su participación y responsabiliza de los hechos a grupos “narcoparamilitares”.
Reconocida como última guerrilla de Colombia, el Eln cuenta con unos 2.300 combatientes y una extensa red de apoyo urbana. Surgida en 1964, la organización armada opera en el 12% de los 1.100 municipios colombianos, según investigaciones.