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Luego de que el dólar terminara la semana pasada en $1.929 y llegara a un máximo de $1.942,97 el lunes 24 de junio, en la jornada de ayer la divisa estadounidense cayó $14,8, influenciada por los recortes de estímulos económicos que podría ejecutar este año la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y por el comportamiento de los mercados internacionales. Lo anterior lo llevó a un promedio de $1.919,5 y a un registro mínimo de $1.913,50.
Según analistas expertos en divisas, se avecina una corrección en su precio para ponerlo a tono con los fundamentales del mercado colombiano. Adicionalmente, los datos de desempleo en Estados Unidos —que se conocerán este viernes— también pueden influenciar su comportamiento.
“Pareciera que se pueden ver niveles más bajos para el dólar. Sin embargo, tenerlo por debajo de $1.900 es complicado. Lo que se observa es una tendencia alcista”, comentó Francisco Cháves, analista de la comisionista de bolsa Corredores Asociados.
Frente al ritmo de compra de divisas por parte del Banco de la República, el experto comentó que puede resultar peligroso para la economía demandar dólares al ritmo actual, ya que en mayo y junio la moneda ha oscilado entre $1.825 y $1.940. “Creo que eventualmente puede reducirse el monto”.
Según las cifras del Banco de la República, en mayo se compraron US$698,8 millones y en los cinco primeros meses del año se acumularon US$3.569,5 millones. Además, para el período junio-septiembre el Emisor tiene planeado intervenir el mercado mediante la adquisición de US$2.500 millones.
Lo que está pasando con el dólar, en opinión de Daniel Lozano Herrera, jefe de investigaciones económicas de la firma Serfinco, “parece estar guiado por lo que pueda ejecutar la Reserva Federal de EE.UU. hacia adelante. Así se terminaría el ‘aguacero de dólares’”. A esto se suman factores como el movimiento bajista de las monedas de América Latina durante la semana pasada —lo que en parte llevó a la baja del dólar durante la jornada de ayer— y el comportamiento de economías emergentes que lideran la demanda, como China e India.
Frente a la compra de divisas por parte del Banco de la República, Lozano manifestó que la junta del Emisor ha venido buscando una mayor flexibilidad, ya que hay jornadas en las que disminuyen los montos adquiridos. “En términos macroeconómicos, sin tener en cuenta lo internacional, la tasa de cambio podría situarse en $1.828. Es factible que pueda bajar de $1.900”, vaticinó.
@hector_sandoval