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Dos semanas después de intensas negociaciones, los representantes de 195 países llegaron en París a un acuerdo histórico para combatir el cambio climático.
El tratado internacional que el mundo había estado esperando desde 2009, cuando la Cumbre de Copenhague resultó un fracaso, fue celebrado por mandatarios de todo el mundo. La mayoría aplaudió que después de 60 años de haber obtenido pruebas científicas del desajuste climático, por fin los países se unieran en torno a un pacto vinculante. (Así se logró el histórico el acuerdo)
«Esto es enorme: casi todos los países del mundo acaban de suscribir el acuerdo de París sobre el cambio climático», aseguró, a través de su cuenta en Twitter Barack Obama, presidente de Estados Unidos.
Por su parte, el representante de China, Xie Zhenhu, calificó el acuerdo de justo, ambicioso y equitativo.»China felicita a todos los países por este acuerdo, que no es perfecto, tiene partes en las que puede ser mejorado, pero nos permite seguir adelante para responder al reto del cambio climático», dijo Xie en su intervención en el plenario.
Los representantes de varias ONG también aplaudieron el documento final aunque advirtieron que ese es apenas el primer paso de un largo camino por recorrer en el que se deben redoblar esfuerzos para que la industria de los combustibles fósiles empiece a reducir sus acciones.
«Todos los gobiernos parecen reconocer que la era de los combustibles fósiles debe acabar, y pronto. Pero el poder de la industria de los combustibles fósiles se refleja en el texto, que prolonga tanto la transición que se producirá un daño infinito al clima.Como ahora la rapidez es la cuestión crucial, los activistas debemos redoblar nuestros esfuerzos para debilitar a dicha industria. Con esto no se ha salvado al planeta, pero puede haberse salvado la oportunidad de salvar al planeta», dijo Bill McKibben, co-fundador de la ONG 350.org.
Mariana Panuncio, directora de cambio climático de WWF para Latinoamérica y el Caribe, también envió un mensaje en ese mismo sentido. «Es la primera vez que tenemos un acuerdo universal. Es un compromiso de toda las partes a no exceder los 2ºC. Ahora tenemos que ver en la práctica si se cumplen los compromisos de los paises, como la decisión de reunirse en 2018 para revisar las contribuciones que hoy se han puesto sobre la mesa. El acuerdo también muestra que la adaptación al cambio climático es fundamental, pero el compromso debe que tener aún más fuerza. La asistencia financiera es uno de los puntos que aún debe mejorar», aseguró.
En total, el texto final tiene 31 páginas. En los principales puntos se destaca el hecho de que el acuerdo será jurídicamente vinculante y el compromiso que adquirieron los países para evitar que la temperatura del planeta aumente más de 2ºC. El documento, sin embargo, invita a los países a hacer esfuerzos para mantenerla por debajo de 1,5ºC. También, los representantes acordaron que cada cinco años se reunirán de nuevo para revisar los compromisos y las metas que se establecieron en París.
Estos son los planes de algunos países para reducir sus gases efecto invernadero
China
El primer emisor mundial (aproximadamente 1/4 de las emisiones) se comprometió, por primera vez, a estabilizar sus gases de efecto invernadero (GEI) en 2030 a más tardar, después de haber resistido durante largo tiempo en nombre del desarrollo.
China es el primer consumidor mundial de carbón, la fuente de energía más dañina, y el primer inversor en renovables, y quiere reducir entre 60% y 65% su «intensidad carbono» (emisiones de CO2 respecto al crecimiento) en 2030 respecto a 2005.
Estados Unidos
El segundo contaminador mundial quiere reducir entre 26% y 28% sus emisiones de aquí a 2025 respecto a 2005. Un objetivo inferior al de los europeos, pero más allá de las precedentes contribuciones estadounidenses.
«Estados Unidos como mínimo está ahora presente con un plan creíble», destaca Jennifer Morgan, del World Resources Institute.
Unión Europea
A principios de marzo, la UE (aproximadamente el 10% de las emisiones mundiales, en tercera posición) anunció su plan de reducir al menos en un 40% en 2030 sus emisiones respecto a 1990.
India
India prometió reducir su «intensidad carbono» en un 35% en 2030 respecto a 2005, pero no se fijó un objetivo global de reducción de emisiones.
Para 2030 espera contar con un 40% de energía renovable, aunque reconoce su dependencia del carbón (espera duplicar su producción actual en 2020).
Rusia
El quinto emisor mundial prevé emitir entre un 25% y un 30% menos en 2030 respecto a 1990.
Pero la organización Climate Action Tracker advierte que una vez retirado el efecto positivo generado por su vasta extensión de bosques, la reducción de sus GEI de origen industrial solo será de 6% a 11%.
Japón
El sexto emisor mundial prevé reducir sus GEI en un 26% entre 2013 y 2030, teniendo en cuenta su retorno a la energía nuclear, que paró desde el tsunami y el accidente de Fukushima.
Brasil
Brasil (2% de las emisiones) anunció que quiere reducir en un 43% sus emisiones de GEI en 2030 respecto a 2005, mediante la diversificación de sus fuentes de energía renovable.
Irán
Se comprometió a reducir en 2030 sus emisiones en un 4% en valores absolutos. Si consigue apoyo financiero y el levantamiento, según Teherán, de todas las «sanciones injustas», está dispuesto a hacer un esfuerzo suplementario del 8%.
Indonesia
El país asiático anuncia un 29% menos de emisiones de GEI en 2030, que podrían llegar a -41% con ayudas financieras.
Canadá
El gobierno conservador, que decidió abandonar el Protocolo de Kioto, había anunciado una reducción de emisiones del 30% de aquí 2030 respecto a 2005. El nuevo gobierno liberal prometió revisar ese objetivo.
Colombia
Después de meses de trabajo con todos los sectores productivos, el Gobierno colombiano decidió que le apostaría a reducir 20% las emisiones de gases efecto invernadero a 2030. (Lea La ruta para reducir el CO2 de Colombia)