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Tapabocas y distanciamiento
El asesor de seguridad nacional de Donald Trump, Robert O’Brien, en la foto, llegará mañana a Colombia para reunirse con el presidente, Iván Duque, y su gabinete a fin de hacer un balance binacional de la lucha contra el narcotráfico. Desde el Palacio de Nariño nos contaron que entre los preparativos no solo están las más recientes cifras de erradicación y fumigación de cultivos ilícitos de las Fuerzas Armadas, sino un protocolo para evitar el contagio del nuevo coronavirus. Esto porque O’Brien tuvo COVID-19 a mediados de julio. Su hija, que está en edad universitaria, lo contrajo primero y lo contagió durante unas vacaciones. En todo caso, toda la delegación estadounidense será sometida a controles sanitarios preventivos. / AFP
Certificados
O’Brien, abogado de 54 años, la persona más cercana al presidente Donald Trump, pensó en no venir porque Colombia enfrenta el pico de la pandemia, pero fue calificado como viaje “prioritario”. Desde Washington, la delegación estadounidense reportará a sus anfitriones colombianos certificados de sanidad, pues O’Brien y el llamado personal de seguridad nacional del gobierno de Trump se someten a pruebas diarias contra el nuevo coronavirus. Junto a él vendrán otros funcionarios de alto rango como Mauricio Claver-Carone, asesor para el hemisferio occidental y nominado para reemplazar al colombiano Luis Alberto Moreno en la dirección del Banco Interamericano de Desarrollo, y Craig Faller, jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Enfocados
Robert O’Brien anunciará un paquete de ayuda económica y militar a Colombia, dirigido en especial al fortalecimiento de la presencia en la frontera con Venezuela, una prioridad en la agenda hemisférica internacional de EE. UU. No hay que olvidar que este funcionario fue nombrado por Trump teniendo al régimen de Nicolás Maduro como objetivo. O’Brien, experto en resolución de conflictos, tomas de rehenes y antiterrorismo, dijo apenas se posesionó, en septiembre de 2019, que Venezuela “es un narco-Estado liderado por un régimen corrupto e ilegítimo”.
Viejos conocidos
En el resonado proceso contra el senador Álvaro Uribe, este, en múltiples ocasiones, ha señalado como uno de los causantes de todos sus males a José Luis Barceló, quien, como magistrado de la Corte Suprema, fue el ponente de la decisión de 2018 en la que se ordenó que Uribe fuera investigado por una supuesta manipulación de testigos. El período de Barceló en la Corte terminó en marzo de 2019 y, desde entonces, está dedicado a la vida académica. Lo que pocos saben es que Barceló y Jaime Granados, uno de los abogados principales de Uribe, se conocen de vieja data, pues ambos estudiaron en el mismo colegio: el Liceo la Salle, y se graduaron en la promoción del 77. Ahora, por las vueltas que da la vida, están casi en orillas opuestas.
Las perlas I
Muchas perlas soltó el abogado Diego Cadena durante su interrogatorio ante la Fiscalía, revelado hace una semana por Noticias Caracol. Además de pedir perdón una y otra vez por algunas de sus actuaciones, que hoy lo tienen en prisión domiciliaria, también contó detalles de su relación con el expresidente Uribe. Por ejemplo, explicó que, a pesar de empezar a trabajar con él desde febrero de 2017, solo en abril de 2018 recibió un poder del exmandatario. La demora, según narró, fue por culpa del senador Uribe, que nunca tenía tiempo.
Perlas II
En concreto, Cadena explicó así la situación: “La demora había sido por el doctor Uribe, porque varias veces habíamos coincidido de hacer esto [firmar el poder] y me cancelaba. Yo le pregunto: ‘Señor presidente, ¿hay algún inconveniente? Dígame la verdad’, y me dice: ‘No hay ningún inconveniente, es que no he podido sacar el espacio’. Hasta que me dijo: ‘Vaya a la Notaría 26, que tengo la firma registrada y que ellos me manden el poder. Hagámoslo así porque si nos quedamos esperando va a pasar más tiempo’. Le dije: ‘Presidente, necesito un poder para acreditar mis actuaciones’”. A pesar de no tener poder, Cadena hizo gestiones en las cárceles a nombre del senador Uribe Vélez.
Perlas III
En su interrogatorio, Cadena contó los honorarios que pactó con el expresidente por su asesoría. Dijo que Uribe le entregó un lote en Córdoba y que le recomendó no venderlo. Así narró ese asunto: “El lote tiene un avalúo de $600 millones, incluso una persona me llamó hace días a preguntarme si yo vendía el lote y el presidente me dijo: ‘No lo vaya a vender, que eso se le va a valorizar’”. Después explicó que en sus “gestiones” en las cárceles se gastó algún dinero, pero en todo caso nada significativo y que por eso no le pasó cuenta de cobro al senador Uribe. “Aquí me gasté $5, $7 millones en viáticos. Yo no le iba a pasar una cuenta de $7 millones”.
Perlas IV
En medio del interrogatorio, el fiscal Daniel Hernández le preguntó a Cadena que por qué no había corroborado la versión del exparamilitar Carlos Enrique Vélez antes de pedirle que hiciera las cartas en las que enlodaba al senador Iván Cepeda. Cadena dijo que no hizo esa corroboración sencilla y tildó a Vélez de testigo mentiroso. El fiscal le recordó que si era tan mentiroso por qué lo había buscado para que declarara. Cadena se quedó callado. Al final el fiscal concluyó: “Nuestra carrera es como santo Tomás”. Cadena le preguntó: “¿Cómo es santo Tomás?”. El fiscal Hernández le contestó: “Ver para creer, doctor, porque si no es berraco”.
La versión de Bernal
Mucho ruido ha causado la supuesta asesoría de Carlos Bernal Pulido, exmagistrado de la Corte Constitucional, al pleito que acaba de proponer EPM contra el consorcio constructor de Hidroituango. Esta sección llamó directamente a Bernal al respecto y esta fue su respuesta textual: “Aún no he suscrito ningún contrato con EPM para ningún tipo de asesoría relativa a la controversia de Hidroituango. Con todo, me siento muy honrado de saber que la empresa esté considerando mi nombre para asesorarla en la protección de los intereses públicos de los antioqueños. Para una labor semejante no tendría ninguna inhabilidad. La inhabilidad que tengo es para la defensa de intereses privados ante la Corte Constitucional durante un año”. Es decir, le suena, pero al cierre de esta edición no había llegado a la defensa de EPM.