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Illinois, Arizona y Florida son los territorios que salieron a las urnas este martes. Sin embargo, el estado del sol, como se le conoce a Florida en Estados Unidos, es el gran premio de la noche. Quien gane se hará con 248 delegados, muy importantes para las aspiraciones de los dos candidatos.
El Espectador le explica por qué el estado de Florida es clave para el futuro electoral de Estados Unidos:
Votos clave
Tanto Biden como Sanders saben que del resultado de esta noche dependerá gran parte de su campaña. El exvicepresidente sabe que de ganar, como lo vaticinan las encuestas, su nominación está casi asegurada. Desde que comenzó la campaña Biden ha ganado más delegados (898) que su contrincante progresista (745).
El senador Sanders, por su parte, es consciente que de no ganar Florida sus aspiraciones presidenciales pueden verse comprometidas. Los 248 delegados que hay en juego le permitirían superar a Biden y acercarse a la mágica cifra de 1.991, suficientes para conseguir la nominación.
El estado más difícil para Sanders
Como está tan rezagado en el conteo de delegados, Bernie Sanders necesita una gran victoria el martes. Pero, a menos que ocurra algo dramático, parece poco probable que obtenga la victoria que necesita en Florida. Las encuestas muestran que el exvicepresidente Joe Biden lleva una ventaja dominante de dos dígitos.
A menos que los jóvenes salgan a votar masivamente, lo cual aún no ha sucedido en otros estados, Sanders tiene un problema generacional en Florida.
El estado tiene un electorado más viejo de votantes jubilados y una inmensa comunidad negra que se inclinan fuertemente por Biden, según las encuestas. Casi un tercio de los demócratas de Florida tienen 65 años o más. Los votantes negros representan más del 28% de los demócratas registrados.
Y además de ello, el voto latino, en especial el cubano y venezolano, ve con desconfianza al candidato progresista, a quien le cuestionan sus posiciones políticas frente a Cuba y Venezuela.
Biden a paso firme
Joe Biden ya ha ganado más delegados, que son los que designan al candidato en la convención partidaria, y está unos veinte puntos por delante de su rival, el progresista Bernie Sanders, en la mayoría de las encuestas nacionales.
Y el exvicepresidente acaba de sumar una victoria en el estado de Washington, que celebró primarias la semana pasada, por un estrecho margen de 37,9% contra 36,4% para Sanders.
La votación de este martes, por lo tanto, podría otorgarle a quien fuera la mano derecha de Barack Obama una ventaja decisiva.
Tras ganar otro gran estado, Michigan, frente a Sanders la semana pasada, el exvicepresidente está 150 delegados por delante de su rival en una carrera donde hay que alcanzar 1.991 delegados para ganar la nominación.
Coronavirus, protagonista de la jornada
Guantes, alguna mascarilla, distancia de seguridad, mucho desinfectante y, sobre todo, pocos votantes es lo que se ha podido ver este martes en los centros electorales del sureste de Florida, abiertos, como en todo el estado, para las primarias.
Han sido muchos los que han optado por quedarse en casa para no correr riesgos con el COVID-19, algo que las organizaciones cívicas temían que iba a pasar y por eso pidieron la extensión del voto por correo, pero el gobernador de Florida, Ron DeSantis, lo descartó.
En Ohio, donde este martes se iban a celebrar las primarias junto con Florida, Arizona e Illinois, no hay votación porque el gobernador Mike DeWine ordenó cerrar los centros de recogida de votos, después de que un juez rechazara aplazar las elecciones como él había solicitado.
Estados Unidos ha registrado oficialmente más de 5.600 casos de coronavirus, aunque se cree que esta es una fracción del número real, que es desconocido debido a la incapacidad para realizar las pruebas médicas.