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Hasta este domingo eran 88 integrantes de ETA los que hacían huelga de hambre desde diversos centros penitenciarios de Francia y España para reclamar la excarcelación inmediata de Josu Uribetxeberría Bolinaga y otros 13 presos que están en condiciones críticas de salud. Este lunes se sumaron al menos otros 50, según el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste.
No obstante, añadió Yuste, las huelgas son de diferente intensidad y “de esas 51 instancias, 26 prácticamente solo hacen huelga hoy. Es posible que algún interno de los que en este momento está en huelga se dé de baja”. Pero la huelga también podría crecer, la organización terrorista que declaró el pasado 20 de octubre el «cese definitivo de su actividad armada», tras casi cinco décadas en las que asesinó a más de 850 personas, tiene actualmente alrededor de 550 presos en cárceles españolas.
Uribetxeberría Bolinaga cumple condena por el secuestro de un funcionario de prisiones, José Antonio Ortega Lara, en enero de 1996. La Audiencia Nacional española condenó a Bolinaga y otros tres miembros de ETA en junio de 1998 a 32 años de cárcel a cada uno, por mantener a Ortega Lara durante 532 días encerrado en un minúsculo escondite bajo el suelo de una nave industrial. Bolinaga pidió su excarcelación debido al avanzado estado del cáncer que padece. Después de ser trasladado de la prisión de León (norte), donde cumplía condena, a otra en el País Vasco, más cerca de su familia, ahora es sometido a pruebas médicas para comprobar su estado.
En los último días el entorno abertzale ha intensificado su campaña de presión llegando de este modo hasta las cárceles. Entre los presos que se han declarado en huelga de hambre está el exportavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, uno de los dirigentes más conocidos de la izquierda independentista vasca.
Yuste dijo que la manifestación de los presos está orquestada desde afuera y retomó las palabras del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al insistir en que “en la ejecución de las penas no cabe el chantaje ni la transacción ni la cesión y por lo tanto todas estas iniciativas destinadas a presionar a la Administración penitenciaria no van a tener ningún efecto”. La decisión que se tome respecto al caso de Bolinaga será “la que nazca de la ley y de su circunstancia”.