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Landázuri, incansable

El golero buscará su primer título en Colombia.

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A escasas nueve horas de que Imer Machado diera el pitazo inicial del partido de ida entre Once Caldas y Júnior por la final del fútbol colombiano, Héctor Fabio Landázuri salía a cortar centros, buscaba cerrar los ángulos de remate y  volaba entre los maderos de la cancha de entrenamiento que el equipo albo posee en su sede de Chinchiná, a sólo media hora de Manizales.

En ese mismo instante, y a pocos metros de distancia, Ariel Carreño departía con su familia al sabor de unos mates, John Viáfara les tomaba el pelo a algunos de sus compañeros y la mayoría de los integrantes del cuadro manizaleño se disponían a tomar su desayuno.

El jueves, tras el triunfo albo 2-1 sobre los tiburones, Landázuri regresó a la misma rutina, la que se mantendrá hasta hoy previo al juego definitivo en El Metropolitano.

La explicación para estas duras jornadas radica en el sistema de trabajo que le ha impuesto al dueño del pórtico caldense, el entrenador de arqueros del onceno caldense, Carlos “Tribilín” Valencia.

Según el ex portero, este sistema se basa en tener sesiones diarias. “Inclusive nos hace trabajar el mismo día del partido y al siguiente día también. Landázuri no descansará hasta que no se estabilice en 86 u 87 ”.

Las cifras de Valencia se refieren al peso de Héctor Fabio. Este año al reincorporarse a sus labores después de sus vacaciones, el arquero caleño llegó pesando 93 kilogramos, hoy se encuentra sobre los 87, pues como él mismo lo admite, la ansiedad le provoca hambre. “Me subo de peso muy fácil, pues soy muy ansioso para comer, para picar en horas libres”.

Por eso sus energías se han enfocado en mejorar esta condición, y así lo delatan 12 puntos blancos que se pueden observar en su oreja izquierda. Hacen parte de un tratamiento de acupuntura que dura 12 meses, y que hasta el momento le ha servido para bajarle a la ansiedad, un estado más que natural cuando está en juego  un título.

Y es que a pesar de sumar cerca de 200 partidos profesionales con el Caldas y unos 60 con los seleccionados nacionales, frente a Júnior,  Landázuri se está disputando su primera final.

Y no sólo eso, se enfrenta al goleador del torneo, Teófilo Gutiérrez, quien en esta temporada ha vulnerado en 16 ocasiones las vallas rivales, para un promedio de 0,7 goles por encuentro que disputa.

Al frente estará Landázuri, el “excelente trabajador” como lo definen sus técnicos Javier Álvarez y Carlos Valencia. El incansable soñador que se ve jugando en el exterior y vistiendo de nuevo el buzo de la selección de Colombia, dos de sus herramientas para triunfar, pero sobre todo “para ayudar a la familia”.   

 

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