Una educación contagiada en Bogotá

Los efectos del COVID-19 en el mundo han superan el ámbito de la salud. Bogotá no es la excepción. Los efectos económicos, sociales, de confianza y educativos que sufrirá la ciudad son todavía difíciles de cuantificar y de determinar.

Archivo El Espectador
Archivo El Espectador

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Desde ProBogotá queremos hacer un énfasis particular en el impacto que esta pandemia tendrá sobre el desarrollo educativo y emocional de los niños, niñas y adolescentes (NNA) de la ciudad capital. Este análisis no pone en duda que, a pesar de los efectos colaterales del cierre de los colegios, la decisión tomada por el Gobierno Nacional fue oportuna.

Estudios han demostrado que el cierre proactivo de escuelas es una de las intervenciones no farmacéuticas más poderosas que podemos implementar. Es por esto, y de acuerdo con la UNESCO, que más de 150 países han tomado la medida de cerrar las escuelas (afectando a más del 80% de los estudiantes del mundo). Sin embargo, el cierre de colegios trae desafíos urgentes que hay que tener en cuenta para tratar de mitigar sus efectos.

Para comenzar, queremos resaltar el esfuerzo temprano que realizó la Secretaría Distrital de Educación, quien convocó a una reunión con maestros y rectores el sábado previo a que el Gobierno Nacional decretara el cierre de todas las instituciones públicas.  Este ejercicio de planeación sin duda permitió estar mejor preparados para afrontar la situación.

¿Cuales son los desafíos del cierre de los colegios en Bogotá?

Estos desafíos no son exclusivos de Bogotá, pero las cifras si demuestran que son relevantes:

Nutrición: 728.277 estudiantes fueron beneficiados en 2018 con alimentación escolar. Principalmente en los estratos 1, 2 y 3 y concentrados en las localidades de Santa Fe (56% de sus estudiantes), San Cristóbal (50%), Rafael Uribe (52%), Ciudad Bolívar (58%) y Sumapaz (68%). Si bien dentro de la estrategia del Distrito está la entrega de kits de refrigerios que cubrirán cinco días por entrega, surgen dos interrogantes: ¿hasta cuando será sostenible este suministro sí la situación de acuartelamiento empeora? y ¿cómo garantizar que esa ración si sea suministrado exclusivamente a los niños?  

Padres y/o cuidadores no preparados para la educación a distancia y en el hogar: el Distrito le solicitó a los padres y cuidadores su apoyo para que los estudiantes puedan participar de los procesos de formación. Sin embargo, no siempre los padres y/o cuidadores están preparados para enfrentar este reto. Según la Encuesta Multipropósitos (EM), en el 48% de los hogares de estrato 1, los cuidadores tienen un nivel educativo de tan solo bachiller incompleto. En contraste, en el estrato 4, ese mismo porcentaje los ocupan los cuidadores con un nivel educativo igual a Superior. 

Acceso desigual a los portales de aprendizaje digital: según la EM, sólo el 46% de los estudiantes de estrato 1 cuentan con servicio de Internet en sus hogares. Adicionalmente, el acceso también está concentrado en algunas localidades (Usme 48% vs. Usaquén 83%). Este patrón se repite en el acceso a tecnología. En el estrato 1, sólo el 44% de los estudiantes cuentan con computador en sus hogares, frente al 97% de los estudiantes de estrato 4 y de nuevo la desigualdad esta concentrada en localidades (Santa Fe 53% frente a Chapinero 86%). Aunque los colegios contaran con materiales físicos como guías, taller y cartillas si se genera una brecha en el acceso para los estudiantes.

Aislamiento social: las escuelas son centros de actividad social e interacción humana. Cuando las escuelas están cerradas, muchos niños y jóvenes pierden el contacto social que es esencial para el aprendizaje y el desarrollo.

Aumento en la violencia: la mayoría de los primeros actos de abuso sexual en menores ocurre en las viviendas. De acuerdo con cifras de Medicina Legal, en 2019 en Bogotá  2,798 NNA fueron victimas de violencia intrafamiliar. El tener a los NNA en sus hogares durante más tiempo y bajo un ambiente de aislamiento social generalizado podría aumentar los casos de violencia contra ellos. La medida tomada por el Gobierno Nacional esta bien intencionada y ayudará a contener la propagación del COVID-19, sin embargo, es imperativo buscar mecanismo para mitigar los desafíos acá resaltados y sobre todo acelerar el aprovechamiento del potencial transformador de la tecnología en la educación.

* Directora para Futuro del Empleo y Desarrollo Económico – ProBogotá

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido