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Las elecciones del pasado domingo siguen arrojando algunas polémicas en el país por cuenta de los mismos elegidos.
Ese es el caso del departamento del Chocó donde se ha insistido en la presunta inhabilidad de Luis Guillermo Murillo Urrutia tanto para presentarse como candidato, como para posesionarse en el cargo de gobernador.
El 8 de agosto de este año la Viceprocuraduría General de la Nación resolvió «denegar» la cancelación del registro de inhabilidad que figura en la base de datos del Sistema de Información de Registro de Sanciones e Inhabilidades.
Esto implica directamente que Murillo no se podía ni presentar como aspirante, ni podría -eventualmente- asumir como mandatario departamental. Esa inhabilidad obedece a que en 1997 el líder político fue condenado (cuando fue gobernador) por el Tribunal Superior de Chocó por el delito de «aplicación oficial diferente» al destinar recursos para una escuela, cuando ese gasto no estaba inicialmente proyectado.
Al ser consultado por Elespectador.com, el electo gobernador dijo que esa anotación en la Procuraduría «no es resultado de un proceso disciplinario».
Además, señaló que el procurador Alejandro Ordóñez Maldonado a mediados de septiembre en Barranquilla dijo que «hay casos donde existen desarrollos legales -siendo ese su caso- y ya no existe la supuesta inhabilidad».
Según él, la aplicación oficial diferente dejó de ser delito pues sólo aplica cuando afecta salarios de los trabajadores oficiales o la inversión social.
En ese sentido, recordó que el Consejo Nacional Electoral a mediados de septiembre también se pronunció y dejó en firme su aspiración al no encontrar inhabilidad.
De momento la polémica sigue entre quienes dicen que sí podía ser elegido y quienes no lo consideran así.