Publicidad

El ajedrez de China y Rusia

La asociación estratégica entre China y Rusia comienza a preocupar a Occidente.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

No sólo por su posición concertada sobre Siria e Irán —han dejado claro que se oponen a una intervención militar extranjera—, sino que han extendido su influencia en Afganistán, justo a un mes de la retirada de las tropas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de ese país.

En un comunicado conjunto, Vladimir Putin y el primer ministro chino Wen Jiabao dijeron estar “en contra del recurso de la fuerza militar o la amenaza de un recurso a la fuerza contra Irán, y no aprueban la toma de sanciones unilaterales contra los iraníes”. Las dos potencias advierten además que la confrontación persistente con respecto a Irán “puede tener consecuencias negativas no sólo para los países de la región, sino para toda la comunidad mundial, sobre todo teniendo en cuenta la inestabilidad general en Afganistán, en el Medio Oriente y en el norte de África”.

Según el historiador Javier Castaño, fue en los años 90 cuando Rusia y China se concientizaron de la necesidad de unir fuerzas, pues se estaban convirtiendo en blanco de la alianza entre Estados Unidos y algunos países europeos. “El temor a verse cercadas las llevó a acercarse, pero no fue una casualidad: el mismo año en que la OTAN bombardeaba Yugoslavia, el presidente chino Jiang Zemin y el presidente ruso Boris Yeltsin hicieron una declaración común, en diciembre de 1999, que reveló que China y la Federación Rusa iban a unir sus fuerzas para oponerse al nuevo orden mundial”, explica. Tanto Jiang Zemin como Boris Yeltsin declararon que todos los estados debían ser tratados de la misma manera, gozar de seguridad, respetar la soberanía de los demás y, ante todo, no inmiscuirse en los asuntos internos de los demás estados.

“Fortalecer nuestra asociación estratégica responde no sólo a los intereses vitales de nuestros dos países, sino que reviste una importancia crucial para la paz y la estabilidad en el mundo”, afirmó Wen Jiabao. China y Rusia son las dos grandes potencias fronterizas de Asia Central, una región estratégica y rica en hidrocarburos. De hecho, Pekín es el principal comprador del petróleo y gas ruso. En la diplomacia, los dos países están formando un nuevo grupo de contacto para convencer a Damasco de que inicie un diálogo político.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido