Publicidad

Sobre las Farc

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Todos los medios de comunicación decidieron que era tiempo de hacer un “corte de cuentas” al Acuerdo de Paz, como si hubiese quedado escrito hacer el primero a los cuatro años de suscrito.

Con el alzhéimer selectivo que tiene este país, por estos días en el 2016 estábamos viendo el espectáculo inédito en la plaza de Bolívar llena de carpas donde la llamada sociedad civil “se movilizaba y expresaba en defensa del Acuerdo”, siendo válido el cuestionamiento de si toda esa movilización no fue una manipulación para presionar unos hechos fácticos, ya que en todo este tiempo ha brillado por su ausencia en la implementación.

El Espectador ha publicado diversos artículos de cronología, las heridas abiertas, testimonios de reinsertados… pero se destacó la síntesis en cuatro logros pendientes, bastante cuestionables, del Estado y la sociedad colombiana. Aquí nace la pregunta de por qué en los dos gobiernos que cobija el período no se realizó el mismo anabolismo con las Farc, tanto en su calidad de contraparte como actuantes políticos donde la representación política es fundamental. Independiente del lado de polarización donde se ubique cualquiera de los ciudadanos, con su respetable argumentación, hay que tener en cuenta que toda la sociedad colombiana tuvo que comerse un sapo muy grande con ese Acuerdo para hacer historia en materia de paz. Con la misma vehemencia con que exigen al Estado el cumplimiento de lo pactado, las Farc están en mora de mostrarnos detalladamente, entre muchos otros, los logros que han alcanzado, las actividades que están realizando para llevarlo a feliz puerto, un amplio informe de la actividad parlamentaria en materia de proyectos presentados, del trabajo legislativo en representatividad regional y de antiguos frentes, el acompañamiento a los diferentes grupos de reinsertados para evitar la deserciones (o es un seguro y juego conveniente a largo plazo por si el Estado comete felonía, como tantas veces), la planeación de las actividades productivas para garantizar su supervivencia en el largo plazo y que no se convierta en flor de un día. Hay grupos que están presentando desilusiones económicas y sociales, abandonando proyectos en los cuales ya se han invertido los escasos recursos. Los desertores desaparecen sin que el mismo partido sepa a dónde van a parar o nos puedan responder con responsabilidad por sus acciones en comunidades que los han aceptado, cuando desconocemos cuánto desminado han realizado, las rutas de narcotráfico que en compañía de la Policía han cerrado, quién de ese lado en la implementación es el gerente que le muestre al país dónde se han invertido la ayuda internacional y los recursos presupuestales de dos gobiernos, el estado de resultados de todas las actividades productivas y la viabilidad económica. Verbigracia, engañar a un reinsertado, que desconoce de finanzas y mercadeo, que va salir adelante con mil matas de tomate bajo invernadero, cuando el punto de equilibrio a largo plazo es diez veces más en producción e inversión. Igual con la tilapia o el ecoturismo.

Las Farc no pueden pasar de agache y esperar que la sociedad apoye un proceso donde se han limitado a presentarse como “víctimas de gobiernos incumplidos” y acotar la paz a la espectacularidad de la JEP, la Comisión de la Verdad, etc. Esos antiguos jefes de frentes, hoy honorables congresistas, están viviendo de las mieles de burocracia contra la cual lucharon por cerca de cincuenta años (caravana de carros blindados, unidades de trabajo legislativo, etc.) y cuando termine el plazo de implementación, con el mismo destino que todos los grupos insurgentes que desaparecieron del espectro político.

Las luces, guirnaldas y serpentinas de algunas respuestas a los anteriores interrogantes a las Farc harán el árbol de Navidad 2020.

Fernando Serrano

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido