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El impacto de la nueva temporada de The Crown ha sido inmenso. A medida que la narración se acerca a la época contemporánea, aparece más la figura del príncipe Carlos y se le muestra como un desalmado que, con sus infidelidades y desprecios, empujó al abismo a Lady Di, la madre de quien algún día será rey, si es que la monarquía y la familia real aguantan los embates de la historia y de la ficción.
Peter Morgan, el creador de The Crown, no es un historiador, es un escritor que se ha dado todas las licencias para combinar evidencia y ficción en su relato, al que muchos encuentran destructivo y califican de endulzada y extensa fake news. Aparte de las vicisitudes de la monarquía y la vida trágica de Diana Spencer, la serie recrea sucesos de los años 80 que tuvieron un hondo impacto en el alma británica: el gobierno de Margaret Thatcher (su veneración al libre mercado y el desmantelamiento del Estado de bienestar), los conflictos con el separatismo irlandés y la guerra de las Malvinas.
Salvo la leyenda de Diana, la mayoría de los menores de cincuenta no sabían casi nada de esa época. La conmoción en el Reino Unido ha sido grande. Más allá del éxito de audiencia se revela un fenómeno sociológico: la gente en general no conoce el pasado y es fácilmente impresionable cuando se le cuenta de tal o cual manera. El secretario de Cultura del gobierno estaba pensando solicitarle a Netflix que antes de cada episodio desplegara un aviso para advertir que se trata de una obra de ficción.
En los años precedentes las televisoras nacionales, para evitarse retaliaciones, podían tener cierto pudor de no molestar con sus contenidos a los gobiernos de sus países. Esa condición ya no existe con las OTT. Netflix y Amazon, principalmente, han efectuado alianzas con productoras nacionales y así géneros y temáticas que antes no tenían alcance y espacio han logrado alcance global.
Las nuevas generaciones no leen y mucho menos historia. Su conocimiento del pasado queda en manos de producciones de televisión a las que no se puede culpar.
@jcgomez_j