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Brian Van Flandern está en Bogotá para capacitar a bartenders y restauradores sobre la historia y las tendencias del servicio del tequila. Van Flandern es el primer mentor que trae Diageo para el World Class Competition, una serie de capacitaciones por expertos en licores y de las cuales saldrá el candidato para representar a Colombia en el World Class Bartender of the Year, que se celebrará en India este año. Es curioso, pero varios de los reconocidos mixólogos querían en principio ser actores y, como muchos de ellos, trabajaban en restaurantes para poder financiar sus carreras. El caso de Brian Van Flandern fue exactamente el anterior y en vez de estar al frente de las cámaras, la barra del bar se convirtió en su mejor escenario. En algún punto quiso salirse de este oficio y volver a estudiar y se prometió hacer un último trabajo de restaurante. Ese fue el reconocido Per se, en Nueva York del chef Thomas Keller. “ Con más de 20 años de experiencia como bartender, conocía mis recetas y pensé que sabía mucho de los licores. Estaba equivocado, Keller me abrió los ojos y la experiencia fue reveladora porque empecé a aprender más allá del ron, del whisky y del tequila”, confiesa Van Flandern. Habría que aclarar los principios de la mixología, que consisten en el uso de ingredientes frescos, licores de calidad para balancear los sabores ácidos y dulces y así reducir el etanol para crear cocteles amigables con la comida. “Un mixólogo es a un bartender lo que un chef es a un cocinero”. Hoy, además de llevar por el mundo la tradición del tequila, también tiene su propia empresa de consultoría en cocteles, Creative Cocktail Consultants, que se encarga del diseño de las cartas de bebidas con licores y del entrenamiento del personal, sobre todo en hoteles cinco estrellas y restaurantes de renombre. Según este mixólogo, que mira cada licor detrás de la barra como si fueran las especias de la cocina, el tequila es incomprendido por muchos porque los jóvenes suelen tomarlo para la fiesta. A pesar de que es cierto por ser un trago festivo y alegre, va mucho más allá de los shots y los margaritas. Hace 30 años los estándares de calidad del tequila no eran los mismos que se manejan en la actualidad y ahora pueden competir con los mejores coñacs o whiskies en el mundo.