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Equilibrar su bancada legislativa y tenerlos a todos contentos nunca ha sido una tarea fácil para ningún gobierno. Aunque ha sido tradición que el Congreso se pliegue al Ejecutivo, siempre ha mediado la entrega de cargos, participaciones y hasta apoyar los proyectos que estos tramiten en el Capitolio. La administración de Gustavo Petro es nueva en esta tarea y se ha notado. Constantemente se conocen molestias y en los primeros tres meses de mandato ha tenido que hacer frente a quejas de sus allegados en reiteradas ocasiones e incluso ha tenido que llamarles la atención por la supuesta falta de trabajo legislativo y con las bases. Ahora último se habla del descontento en la Alianza Verde y el Pacto Histórico.
De hecho, el lunes pasado hubo una reunión entre los congresistas verdes y el ministro del Interior, Alfonso Prada. El encuentro inicialmente era para hablar de la reforma política, que está cursando en la Cámara y que en próximos días llegará a la plenaria, pero fue aprovechado para expresarle al Ejecutivo múltiples reparos que se han venido acumulando y cuentan que incluso algunos dijeron: “Ya no más”. El representante Duvalier Sánchez resumió el hecho como una reunión en la que se conversó para aclarar malestares y entender que se está ante un gobierno que está arrancando y que es bueno entrar a hablar de las situaciones que han incomodado.
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Según Sánchez, en que en varias ocasiones han presentado proposiciones que reciben el aval del gobierno y luego terminan desapareciendo. También expresó que hay molestias debido a que los ministros no los atienden o lo hacen muy tarde y llamó la atención en que muchos viajes regionales de varias carteras se hacen solo con los congresistas del Pacto Histórico y se termina marginando a los otros miembros de bancada oficialista.
El representante vallecaucano resumió las molestias en que se trata de un problema de que no se está valorando lo que están haciendo las otras expresiones gobiernistas. “Nos gustaría que nos valoren más, porque a veces parece que se aprecia más los tradicionales cuando son aliados temporales”, comentó. Otras voces de la Alianza Verde, que también estuvieron en la reunión de este lunes, apuntan a temas similares, como que les aprueban artículos y después los eliminen y la no inclusión en las visitas de los ministros a las regiones, pero también hablan de que no se escuchan los reparos que se hacen a los proyectos del gobierno y de la falta de acompañamiento a iniciativas de origen parlamentario pero que hacen parte de la agenda progresista.
En cuanto al primer punto, uno de los presentes en el encuentro, y que pidió reserva de su nombre, explicó que han presentado algunas objeciones frente al proyecto de Código Electoral y a la reforma política, y la respuesta que han recibido es que están siendo “disonantes al Gobierno”. En cuanto al asunto de las propuestas propias, refirió que han radicado iniciativas muy importantes y “nos hemos sentido solos”. Y mencionó, por ejemplo, la reforma al Consejo Nacional Electoral (CNE), que se hundió a pesar de que el Gobierno había expresado sus intenciones de apoyarla.
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Una vez terminada la reunión con el ministro Prada, la representante Catherine Juvinao apuntó al mismo asunto de que “no se nos tiene en cuenta ni al momento de construir los proyectos ni tampoco en el trámite”. Sin embargo, reconoció que se llegaron a algunos acuerdos para superar estos impases, entre los que se encuentra un encuentro quincenal con el viceministro del Interior para tratar el tema legislativo. De igual manera, en las próximas semanas se estaría dando una cita de la bancada de los verdes con el presidente Gustavo Petro: “Hablaremos con el presidente toda la agenda del partido y los proyectos en los que queremos el apoyo del Gobierno”. Para Duvalier Sánchez, sería un encuentro clave, pues sería la primera vez que se responde al interés del partido y no a la intención del presidente, como cuando se reunieron para destrabar el debate de la Reforma Tributaria.
El asunto de posibles molestias dentro de la bancada de gobierno también estaría viniendo del Pacto Histórico. La semana pasada se conoció sobre una nueva reunión del presidente Petro con los integrantes de su alianza política en la Cámara. Y dicen que lo que parecía un asunto de trámite se convirtió en un regaño del primer mandatario. Entre las críticas hechas por el primer mandatario estuvo la falta de convocatoria para las movilizaciones lideradas por algunos senadores por los 100 días de mandato y los diálogos regionales vinculantes. Pero el jalón de orejas presidencial también sirvió para desnudar algunas molestias que tiene su bancada.
Algunos de los consultados trataron de quitar peso al regaño y dijeron que solo se trató de un espacio en el que el presidente “nos dijo qué hacer y constituir el partido único. Es una conversación normal entre congresistas y su jefe de bancada”. Sin embargo, sí reconocieron que también llevaron los varios reparos que tendrían con el Ejecutivo en el último tiempo. “La gente en la bancada de gobierno ha mostrado inconformismo por la llegada de algunos que han estado en contra del Pacto y Petro”, expresaron algunas voces, haciendo referencia en concreto a lo que estaría ocurriendo en el Departamento Administrativo de Presidencia (Dapre), que lidera Mauricio Lizcano.
También hubo quejas por el hecho de haber dejado que se mantuvieron los mismos representantes del presidente ante los consejos directivos de las universidades públicas, a pesar de que estaban pidiendo un cambio en estas instancias. “Hay molestia con Lizcano porque le presentaron los candidatos para las universidades y no puso atención”, comentaron. Y habría un sector del Pacto Histórico que no está conforme con el papel que está jugando Alfonso Prada como ministro del Interior. “Algunos no tienen buena relación con él y lo ven como una barrera para llegar a Petro, al igual que Lizcano”. No falta quienes sienten molestias porque creen que no se les está reconociendo el trabajo que han hecho, sobre todo en la Cámara, y “no hemos tenido la respuesta adecuada”. En otras palabras, más o menos lo mismo que perciben en la Alianza Verde.
No es un asunto menor, pues se avecinan las elecciones de 2023 y el Gobierno tiene una clara intención de lograr buenos resultados a nivel local y regional. Para este fin, se ha hablado de consolidar su bancada a partir de la conformación de un partido único y, por otro lado, tratando de consolidar a sus otros aliados. Y tal y como lo comentó la representante Juvinao, en este escenario en que se debería entender a la Alianza Verde “como un aliado y no como la competencia para las elecciones del próximo año″. Por eso, insiste en la figura del “Frente Amplio”, la misma que fue invocada por Gustavo Petro y sus cercanos cuando llegaron al poder para consolidar su bancada.