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Los últimos resultados electorales indican que los partidos políticos tradicionales de Alemania, especialmente la izquierda, son las principales víctimas del creciente interés que ha provocado entre los alemanes los postulados políticos del partido de Los Piratas.
Este fin de semana los piratas, que promueven la libertad en internet y hasta la legalización de las drogas, lograron entrar a la cámara del estado Renania del Norte-Westfalia, el más populoso de Alemania, al lograr un 7,8% de los votos. Este es el cuarto estado en el que se abren un espacio político real.
El año pasado ya habían conquistado sus primeros escaños con un 8,9% de los votos de la ciudad-estado de Berlín. Y este año repitieron la hazaña en el Sarre, estado del oeste del país, así como en Schleswig-Holstein, otro pequeño territorio junto a la frontera danesa.
El partido de Los Piratas nació en Suecia por obra y gracia del exemprendedor de software Rick Falkvinge, el 1º de enero de 2006, con el objetivo claro de reformar la ley de patentes y propiedad intelectual, además de fortalecer la privacidad online. Según lo señala la agencia EFE, el buen arranque se atribuyó a su teórica condición de partido generacional, con electorado joven y urbano, fanático de la libertad en internet y con escaso perfil político, ya que su indefinición programática es su segunda gran característica.
“Los Piratas es la única formación que se nutre de electorado de todo el resto del arco parlamentario, con especial fuerza de aquellos que están más debilitados», señaló Volker Kronenberg, director del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Bonn, en un encuentro con corresponsales extranjeros en Berlín.
En un reportaje escrito por el periodista Nicholas Kulish, para The New York Times, tras la pequeña victoria de los piratas en Berlín, citó a Oliver Höfinghoff, un veterano del ejército que había servido en Kosovo y se disponía a entrar en funciones en la legislatura de la ciudad por este partido: “Somos una banda caótica de ciberhippies. Y así deberíamos seguir».
Los Piratas usan plataformas digitales para que sus seguidores puedan debatir, elaborar y votar cada tema por internet. “La lengua escrita permitió que la gente se comunicara en el transcurso del tiempo; la imprenta posibilitó la llegada masiva a la gente”, le dijo Falkvinge al periodista Kulish para rematar: “Internet convirtió a los receptores pasivos en una comunidad activa”.
No están muy lejos de convertirse en el tercer partido más popular, desplazando a los verdes de ese lugar. De hecho los verdes, herederos de una tradición que ya luce vieja a los ojos de las nuevas generaciones, se han visto obligados a combinar su discurso con imágenes publicitarias en las que aparecen íconos como Facebook y otras redes sociales.
“Estos partidos están representando mejor las aspiraciones de las nuevas generaciones en torno a temas y problemas contemporáneos, y no con base en la lucha de clases de los viejos partidos de izquierda, de inspiración marxista”, escribió esta semana en su columna de El Espectador Armando Montenegro.