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El grupo de concejales que están próximos a entregar sus curules no es el mismo por el que votó la ciudadanía en 2015. El cabildo se ha venido reestructurando en los últimos años. Un concejal destituido y otros que se despidieron antes de tiempo, hacen parte de la lista de ocho cabildantes que dejaron vacantes sus plazas (defraudando a sus electores) y tuvieron que ser reempazados por políticos que no habían alcanzado el suficiente respaldo popular. Estos son los casos.
Del Concejo al Congreso Antonio Sanguino fue uno de los que hicieron el salto de corporación. El oriundo de Ocaña (Norte de Santander) fue concejal en 2007 por el Polo Democrático y repitió legislatura en 2012 y 2016, en estas dos ocasiones por el Partido Alianza Verde. Después de ser electo en 2015, como cabildante con 12.081 votos, presentó su renuncia dos años después (22 de noviembre de 2017) para aspirar al Senado de la República. En las elecciones legislativas del 2018, consiguió 22.332 votos y ocupa actualmente un asiento en el cuerpo legislativo.
En su remplazo, asumió María Fernanda Rojas (exdirectora del IDU, en la alcaldía de Gustavo Petro). En 2016, Se presentó por la Alianza Verde, pero se quemó con 8.935 votos. Después de la renuncia de Sanguino, ella se posesionó en el Concejo, el 5 de diciembre de 2017. La cabildante repetirá periodo en el 2020, al obtener una curul en las pasadas elecciones del 27 de octubre (con 15.719 votos).
El siguiente caso fue Gloria Stella Díaz Ortiz del partido Mira, quien fue representante a la Cámara durante dos periodos seguidos (2006 a 2014). La líder del Mira le apostó a jugar por dos frentes: a pesar de que se quemó en las elecciones legislativas del 2014, presentó una tutela que solicitaba al CNE el reconteo de votos. Además, se lanzó al Concejo de Bogotá en 2015, donde obtuvo una de las plazas. En 2018, mientras ejercía como cabildante, por decisión del Consejo de Estado, Díaz recuperó su curul en la Cámara. Por este motivo, la siguiente en la lista, Olga Victoria Rubio remplazó la vacante. Sin embargo, para 2020 no continuará en el Concejo (se quemó con 7.270 votos).
Horacio José Serpa Moncada también se trasladó al Capitolio Nacional. El santandereano fue concejal por primera vez en 2011 y reelecto en 2015 por el Partido Liberal. Fue elegido presidente del Concejo, pero renunció para aspirar al Senado. En 2018, el hijo del líder liberal (Horacio Serpa Uribe), obtuvo su curul como congresista con 91,407 votos. Como remplazo, al Concejo llegó Álvaro Acevedo Leguizamón, reelecto para la próxima legislatura.
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Los que ascendieron Tres concejales (dos de ellos del Centro Democrático) ascendieron a alguna de las carteras del Gobierno. El primer caso fue Jairo Cardozo Salazar del partido Mira (que apoyó a Duque en las elecciones presidenciales). Cardozo renunció en septiembre del 2018 para ser nombrado Director de Inspección, Vigilancia, Control y Gestión Territorial del Ministerio de Trabajo. En su lugar, Luz Mireya Camelo asumió como concejal, luego de quedarse a mitad de camino en su aspiración a la Cámara de Representantes. Para el 2020, Camelo no hizo parte de la lista al Concejo del Mira.
Diego Andrés Molano Aponte, ex director del ICBF en el primer gobierno de Juan Manuel Santos, incursionó en la política bogotana como cabeza de la lista cerrada que presentó el Centro Democrático al Concejo, para las elecciones de 2015 y que fue una de las más votadas de dichos comicios. Gracias a esto obtuvo una de las cinco curules en el cabildo distrital. Sin embargo, el pasado miércoles, a dos meses de terminar el periodo como concejal, presentó su renuncia para asumir en los próximos días como Director del Departamento Administrativo de la Presidencia. Este viernes asumió su reemplazo: Carlos Camacho Obregón, quien solo estará lo que resta del año, ya que no fue candidato en las pasadas elecciones locales.
Finalmente, otro militante del Centro Democrático que dejará su curul es Daniel Palacios Martínez, quien anunció que el próximo miércoles presentará su renuncia. El exconcejal dejará la corporación para asumir como Viceministro del Interior para las relaciones políticas. Palacios, quien ha trabajado mano a mano con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, será reemplazado por Diana Diago Guaqueta, quien seguirá de largo otros cuatro años, tras haber resultado electa el pasado domingo 27 de octubre, con 13.033 votos.
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Los casos atípicos Dos cabildantes se despidieron del Concejo, pero su destino político aún es incierto. Nelson Castro Rodríguez, del Polo Democrático, fue destituido por la Procuraduría debido a que hizo campaña al Concejo mientras era funcionario de la Empresa de Acueducto de Bogotá. En su reemplazo llegó Xinia Navarro, quien trabajó en el Minsiterio del Trabajo con la exalcaldesa Clara López. Aunque aspiró a conservar su curul, se quemó con 8.683 votos.
Finalmente, Ángela Garzón fue otra del Centro Democrático que dejó el Concejo antes de tiempo. Su razón fue la fuerte controversia que tuvo con su partido, luego de retirle el aval como precandidata a la Alcaldía de Bogotá, para apoyar a Miguel Uribe Turbay. Si bien, ella había gando una consulta interna (en la que superó a Diego Molano y a Samuel Hoyos), posteriormente y de manera polémica, la colectividad decidió respaldar al exsecretario de Gobierno de Enrique Peñalosa. Tras el evidente abandono político de su partido, renunció incluso al Centro Democrático y se unió a la campaña de Carlos Fernando Galán. El futuro de la exconcejal aún no está definido, pues el candidato al que apoyó perdió las elecciones y su movimiento (Bogotá para la Gente) contará con escasas fichas en el cabildo. El reemplazo de Garzón, Carolina Villegas, quien se aspiró a conservar su curl, solo obtuvo 5.536 votos que no le alcanzaron para seguir en el Concejo.
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