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Desde que era muy pequeño Luis Hartmann Cardona demostró ser un niño excepcional. Elocuente, sorprendentemente hábil para las manualidades, hiperactivo y curioso por la literatura mundial. Su madre, Claudia Cardona, intuyendo que quizás el niño era un ‘superdotado’, acudió a donde un psicólogo que luego de enviarle exámenes determinó que el menor poseía el nivel de inteligencia más elevado, catalogándolo como “muy superior”, con un coeficiente intelectual de 164.
En diciembre de 2012, Claudia Cardona le pidió a la Secretaría de Educación de Bogotá que le ayudara a ubicar a Luis, de 10 años, en un colegio especializado en la formación de ‘niños genios’, ya que los centros que ella había identificado eran demasiado costosos para una madre soltera de bajos recursos. La Secretaría de Educación ubicó al niño en la institución pública Morisco, que cuenta con un programa de maestros tutores encargados de fomentar talentos de niños con capacidades excepcionales. Pero la mujer presentó una acción de tutela en la que defiende que al meter a su hijo en un colegio distrital “común”, que además le quedaba lejos de casa, vulneraba su derecho a la educación especial.
Esta semana la Corte Constitucional se pronunció a favor de la mujer e indicó que es “la obligación especial del Estado dar educación a las personas con capacidades excepcionales que tienen méritos suficientes no sólo para acceder, sino para permanecer dentro de un sistema especial de educación diseñado por el mismo estado”.
Además, la Corte señaló que el mecanismo de financiación que maneja el Icetex continúa siendo insuficiente e ineficiente para asegurar el acceso a la educación de estas personas e identificó que la Secretaría de Educación de Cundinamarca no ha desarrollado ni cuenta actualmente con ningún tipo de ayuda económica para esta población.
El alto tribunal le ordenó a la Secretaría de Educación inscribir al niño Luis Hartmann Cardona como beneficiario de los programas de subsidios o becas existentes del Icetex e incorporarlo en un sistema de atención educativa de las personas con capacidades o talentos excepcionales.
Pero para algunos expertos en educación, si la decisión que acaba de tomar la Corte Constitucional pretende que el niño sea ubicado en un centro especializado para la formación de ‘niños genio’, la medida sería un retroceso.
Investigadores como Francisco Cajiao, asesor del Ministerio de Educación y exsecretario de Educación del Distrito, y María Teresa Gómez, profesora del Centro de Investigación y Formación en Educación de la Universidad de los Andes, creen que en los últimos años el país viene avanzando en la concientización de niños, padres de familia y maestros quienes están notando que no deben existir barreras entre niños que son considerados con talentos excepcionales, los “comunes” y los que tienen algún tipo de discapacidad.
“Esas categorías deben replantearse. Lo que existen son niños que aprenden de maneras distintas y sin ningún problema podrían compartir una aula de clases. Si comenzamos a catalogar a los niños y a aislarlos dependiendo de cómo se comportan tendríamos que crear cada vez más colegios. Esto no es inclusión. Todos deberíamos aprender a ser sujetos más sociales y a resolver dificultades en equipo”, dice María Teresa Gómez.
La docente sostiene que a los niños más inquietos, o con capacidades más desarrolladas, se les pueden poner retos más altos dirigidos por tutores.
Bajo este modelo la Secretaría de Educación Distrital ha implementado desde 1998, en siete colegios públicos de la capital, un programa con docentes de apoyo que impulsan el desarrollo de talentos a través de actividades extras que cobijan a 520 niños identificados como “excepcionales” que siguen compartiendo con los demás niños en aulas regulares.
Para Francisco Cajiao estos programas son la respuesta a la pregunta de hacia dónde deberían ir los niños genios. “¿Colegios para superdotados? Esos no existen en ninguna parte y la Corte no podría mandar a que le fabriquen un colegio a un niño. El concepto de niño prodigio es muy relativo, existen muchos tipos de talentos y la integración de todos es una necesidad educativa que en países como Italia, España y Estados Unidos ya está casi resuelta”.
Durante esta semana se conocerá la respuesta de la Secretaría de Educación Distrital al fallo de la Corte Constitucional. Seguramente se abrirá el debate sobre la necesidad de alinear los discursos entre los entes estatales que direccionan la educación del país.