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Tras once días de paro en sede de la Universidad Nacional en Bogotá, la ministra de Educación, María Fernanda Campo, hizo un llamado a los entes de control y autoridades judiciales para que tomen medidas que permitan terminar con los bloqueos de las edificaciones de la institución protagonizados por un grupo de empleados administrativos.
«La universidad ha venido contando con el acompañamiento de la Procuraduría y la Defensoría y esperamos que en los próximos días estas entidades tomen decisiones frente a esta situación, para que se restablezca la normalidad académica. Estamos pidiendo el acompañamiento de los organismos de vigilancia y control y las entidades judiciales para que tomen decisiones. Entiendo que hay denuncias de carácter penal, ya que se han cometido toda serie de atropellos, y esperamos que las decisiones vengan pronto«, expresó.
En diálogo con RCN Radio, Campo apoyó la posición del rector de la institución, Ignacio Mantilla, y dijo que el bloqueo es «inconcebible, inaceptable, reprochable y censurable«. La ministra repitió que a los empleados se le habían venido cumpliendo los acuerdos pactados, se realizaron los estudios salariales que pidieron y hasta se le habían girado, a cada uno, bonificaciones de $1.300.000. “Es inadmisible que tres meses decidan bloquear la universidad y perjudicar a 30.000 estudiantes, investigadores, profesores y otros empleados”.
Frente a un posible acercamiento con los trabajadores, la jefe de la cartera de Educación fue enfática en afirmar que «cuando esta personas han asumido vías de hecho para interferir el buen desempeño de la universidad y sabiendo que es un grupo pequeño que no representa a la totalidad del personal administrativo, es imposible dialogar«.