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JFK, 60 años después

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Hace sesenta años, cuando JFK se posesionó como presidente de Estados Unidos, el mayor temor de los ciudadanos era el recrudecimiento de la Guerra Fría; el peor enemigo era la URSS. Afortunadamente, en ese mundo bipolar nunca ocurrió el enfrentamiento nuclear, aunque casi sucede en 1962, con la crisis de los misiles en Cuba.

La historia demostraría que el verdadero peligro que acechaba a la nación norteamericana era la profunda división de la sociedad. La misma elección de JFK lo anticipaba; su victoria sobre el candidato republicano Richard Nixon había sido por un estrecho margen, evidencia de las tensiones políticas que estallarían con vigor a finales de los años 60.

El comienzo de su mandato estuvo lleno de optimismo. Gracias a la mayoría del Partido Demócrata en ambas Cámaras, el nuevo presidente podría impulsar la legislación progresista que se proponía en temas como medio ambiente, salud y asistencia a los refugiados. A los pocos meses de su posesión el nuevo presidente anunció el inicio del programa Apolo, para superar la ventaja que habían tomado los soviéticos con el vuelo espacial de Yuri Gagarin. La luna de miel duraría muy poco.

La fallida invasión de exiliados cubanos a Bahía Cochinos, en abril de 1961, con el apoyo encubierto de la CIA, evidenció que había fuerzas que el presidente no controlaba, las cuales terminaron con su vida en 1963. Después de su asesinato, Estados Unidos entró en una turbulencia marcada por la reivindicación de los derechos de los afroamericanos, la oposición a la Guerra de Vietnam, la renuncia de Nixon y la crisis energética de los años 70.

En esos momentos críticos, medios como el New York Times, el Washington Post, diarios locales y cadenas de televisión fueron decisivos para que, a pesar de las marcadas divisiones, la mayoría de la opinión pública no dejara de creer en la democracia. Ya las redes sociales minaron esa influencia y Trump las utilizó para llevar a su país al borde del abismo.

Por fin se cumple el aforismo de McLuhan en toda su expresión: Zuckerberg y Dorsey son el medio y el mensaje. Además, son los jueces, legisladores y reguladores de la opinión.

@jcgomez_j

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