Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Fue el 10 de abril de 1912 que el Titanic, la mayor maravilla en su época, salió del puerto en su primer y último viaje. El transatlántico era la nave de pasajeros más grande y más lujosa en aquel tiempo. Considerada la más avanzada en tecnología, le apodaron “la inhundible”. Pero en las primeras horas del 15 de abril el gran barco se sumergió y por la falta de botes salvavidas más de 1.500 personas murieron.
Casi 100 años después, las teorías y controversias sobre el verdadero motivo del trágico hundimiento de la nave siguen apareciendo. Hoy en El Espectador exploramos esas investigaciones que han rodeado al Titanic: las teorías más recientes y también las más excéntricas.
Los vestigios del Titanic en exposición
Juego de llaves que pertenecía al encargado de las lámparas del Titanic.
Réplica de la escalera principal del gran salón del barco.
La historia oficial
De acuerdo con las primeras investigaciones realizadas por las autoridades de Estados Unidos y el Comisionado Británico de los Naufragios, el transatlántico colisionó con un iceberg que le causó una enorme grieta a un costado, provocando que cinco de sus compartimentos se inundaran. La gran nave “inhundible” se sumergió en sólo tres horas.
Sin embargo, hasta hoy algunos factores siguen sin explicarse. Investigadores todavía buscan los motivos por los cuales el capitán no vio a tiempo el iceberg o por qué seguía manteniendo una alta velocidad a pesar de las advertencias de que estaban en peligro.
La fuerza de la Luna
En respuesta a las dudas frente a que no se advirtiera la presencia de los icebergs, un nuevo estudio presentado en marzo pasado por la Universidad Estatal de Texas-San Marcos reveló que la Luna fue un factor importante en el destino del Titanic. “La conexión lunar puede explicar cómo un inusual gran número de icebergs se metió en la ruta del Titanic”, dijo el físico e investigador Donald Olson.
Según este estudio, la situación astronómica en ese marzo de 1912 llevó a que la Luna causara una marea tan alta que logró liberar los icebergs que habitualmente están adheridos al fondo del mar.
“Fue la aproximación más cercana de la Luna a la Tierra en más de 1.400 años y esta configuración máxima de la Luna aumentó las fuerzas sobre los océanos de la Tierra”, explicó Olson.
Reportes de los salvavidas que vieron entorpecidas sus labores de rescate por la furia del mar y de los icebergs que se atravesaban cuando iban en busca de las víctimas, apoyan la teoría.
Presencia paranormal
Por supuesto, una historia misteriosa atrae también teorías sospechosas y algunas personas quieren acreditar la tragedia a las fuerzas paranormales.
Ron Haliday, director de la organización escocesa Investigaciones de los Misterios de la Tierra, dijo en una entrevista con la agencia Scottish Daily Record & Sunday que el desastre fue provocado por una colisión con un ovni sumergible y no un iceberg.
Haliday opinó que su teoría da respuesta a las especulaciones de que el capitán no había visto el iceberg.
Otra teoría en la categoría “paranormal” está relacionada con un rumor de que el Titanic estaba transportando una momia que tuvo una historia de “mala suerte” y fue su maldición la que hundió la nave.
Fallas de tecnología
El escritor de ciencia Richard Corfiel describió en un artículo publicado por Physics World en abril de este año que la destrucción del Titanic se debió a una variedad de factores tecnológicos en su diseño.
Corfield construyó su teoría utilizando datos recolectados en otras investigaciones, principalmente dos, realizadas por los expertos en metalurgia Tim Foecke, del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU., y Jennifer Hooper McCarty, de la Universidad Johns Hopkins de ese mismo país. Los dos analizaron los registros históricos del proceso de fabricación del barco, comenzando por el astillero de Belfast donde el Titanic fue construido.
Según él, el elemento clave que contribuyó al destino del Titanic fue la aplicación y utilización de los materiales en su construcción. Asegura que la postura de los remaches que daban cohesión a las piezas del casco no tenía la suficiente calidad o se habían puesto incorrectamente.
Su teoría explica el daño extensivo de la nave y por qué no pudo resistir el choque. También podría explicar las condiciones en las que quedó el barco: partido en dos.