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Rifaat al Asad, tío del presidente sirio Bachar el Asad que vive exiliado en París desde hace casi tres décadas, consideró en una entrevista con la BBC que el actual régimen no podrá mantener el poder durante mucho tiempo en Siria.
«Será muy difícil que Bachar al Asad se mantenga en el poder. Los problemas se han generalizado en Siria, no hay lugares que hayan escapado a la violencia, así que no creo que pueda permanecer en el poder», señaló el exvicepresidente sirio, de 74 años, en declaraciones a la cadena británica.
Rifaat al Asad es el hermano menor del exmandatario Hafez al Asad, que presidió el Gobierno sirio de 1971 a 2000 y contra quien perpetró en 1984 un golpe de Estado fallido.
El exdirigente sirio consideró que su sobrino no podrá mantenerse al frente del Gobierno mucho más tiempo, si bien apuntó que «debería cooperar con el nuevo Ejecutivo y ofrecerle la experiencia que ha acumulado».
Rifaat al Asad opinó no obstante que su familia mantiene el apoyo de una parte de la población siria.
«La familia Asad está bastante aceptada por la gente de Siria. Debería presentarse en el país una comisión de la Liga Árabe y del Consejo de Seguridad para velar por unas elecciones libres», señaló.
«Entonces se vería que la familia Asad tiene más importancia y apoyos que muchas de las figuras sin trascendencia del Consejo Nacional Sirio que vemos estos días por televisión», sentenció el exvicepresidente.
El Gobierno de Bachar al Asad se comprometió a cumplir antes del 10 de abril el plan de paz que presentó hace cerca de un mes el enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan.
Un equipo de las Naciones Unidas llegará a Siria en las próximas horas para preparar el terreno a una eventual misión de observadores que verificaría el cumplimiento de la hoja de ruta presentada por el ex secretario general de la ONU, mediador internacional en el conflicto.
Desde el inicio de las protestas en Siria hace poco más de un año, unas 9.000 personas han perdido la vida, más de 200.000 se han desplazado a otras zonas dentro del país y 30.000 se han refugiado en países vecinos, especialmente en Turquía, según datos de la ONU.