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Geo Beach, famoso en Estados Unidos por el programa Desafiando Alaska, donde pone a prueba su capacidad física con trabajos extremos en condiciones inclementes, habló en exclusiva para Colombia con Elespectador.com sobre sus experiencias, su gusto por Suramérica y las letras de García Márquez.
"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía recordaba aquella remota tarde en que su padre lo llevó a conocer el hielo", recita notablemente emocionado y con un inglés nervioso desde Homer, Alaska, a 8.800 kilómetros Bogotá. Es una de las pocas cosas que conoce de Colombia, y que el país conoce desde este mes gracias al canal The History Channel.
El texto corresponde a la primera frase de Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez, que para este norteamericano ha sido fuente de inspiración a la hora de escribir para el diario local (Anchorage Daily News), y narrar historias sobre sus extremas experiencias de trabajo, en lo que él llama la Última frontera.
Nació en Nueva Inglaterra pero se enamoró de Alaska a primera vista. En el verano de 1973, mientras hacía un trabajo de periodismo por varias localidades estadounidenses, fue invitado por un amigo a pasar una semana en la ciudad de Homer. La semana se ha extendido por 25 años, aunque no en casa de su amigo. Hoy es la cabeza de un hogar del que se enorgullecen sus dos hijas: Isabel y Miranda.
Con los 1,9 metros que soportan sus 102 kilos de peso, se le ha medido a todo. Bombero, médico de emergencia, pescador de salmón, electricista, constructor, minero, periodista, y el más sorprendente: pescador de cangrejos en el Mar de Bering durante el invierno ártico, calificado por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos como el trabajo más peligroso, con un índice de muertes de 141.7 fallecidos por cada cien mil trabajadores. Una estadística que a través de la distancia que acorta el teléfono entre Los Andes y Bering, parece baja comparada con el peligro de los agricultores colombianos ante el rigor del conflicto.
Beach continúa hablando de los peligros de sobrevivir en Alaska. No para de contar sus aventuras cada que encuentra oportunidad. A veces roza con el egocentrismo. Cuando menciona el nombre de su programa nunca olvida apuntar al final "… con Geo Beach". Quizá por eso también le han caído críticas como nieve. "Sus exageradas narraciones lo hacen ver estúpido" comentan televidentes en el foro oficial del show en internet y en Facebook. Geo se defiende ante los televidentes que lo verán en Latinoamérica: "¡es necesario demostrar de todas las formas posibles cuán arriesgados son los trabajos aquí!".
No es para menos. "Con temperaturas por debajo de los 40 grados centígrados hasta destapar un baño es difícil", argumenta. Pero el peligro real está fuera de casa, "construyendo redes eléctricas que conecten las ciudades, yendo a atender un incendio, pescando cangrejos en aguas heladas, en cualquiera de estas situaciones un error puede significar la muerte"
Su cerebro contradice los prejuicios. Deja de lado la fuerza bruta y la convierte en inteligencia. Estudios de periodismo y conversaciones con profesionales en literatura a lo largo de su vida le permiten hablar con propiedad de geografía y letras suramericanas, "creo que hay similaridades entre los paisajes y climas de Alaska y Latinoamérica", dice, pero es notable su preferencia por Argentina. "He leído mucho de la Patagonia, es como aquí, un lugar inhóspito y difícil para vivir".
También es amante de los cuentos de Jorge Luis Borges. Otro punto para Argentina. Recuerda que en Nueva York, por la década de los setenta vivió un "episodio borgiano". "En una universidad, el escritor argentino leería algunas obras, yo quería verlo. Inmerso en sus palabras, subí la mirada y me di cuenta que Borges era ciego ¡pero leía de su libro!". Pese a su amor por Argentina considera a García Márquez como su inspirador, y dice que "Alaska es un Macondo a muchos grados bajo cero".
El programa Desafiando Alaska se transmite cada jueves a las 9 de la noche por The History Channel.