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En medio de la incertidumbre generada por las medidas que se puedan llegar a tomar para hacer frente a los coletazos de la actual crisis de deuda, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos ha revelado en su Beige Book (el equivalente a las minutas que mensualmente publica el Banco de la República de Colombia) que la economía norteamericana está creciendo a un ritmo lento, con una leve mejora de las ventas minoristas y del mercado inmobiliario, aunque la creación de empleo continúa siendo débil.
El informe señala que la fuerza de las ventas de autos, viviendas y el turismo en julio e inicios de agosto ha compensado de cierta manera la debilidad del sector manufacturero. Esto demuestra que la economía sigue luchando para sobreponerse a los efectos que aún permanecen después del final de la Gran Recesión en junio de 2009.
Las actas evidencian la necesidad de proporcionar más ayuda a la economía estadounidense en el corto plazo, para que ésta mejore significativamente, por lo que el Banco Central ha tratado de reducir los tipos a largo plazo mediante la compra de más de US$2 billones en bonos del Tesoro y títulos respaldados por hipotecas, lo que es conocido como flexibilización cuantitativa.
Frente a las recientes cifras macroeconómicas, “los últimos datos evidencian una leve recuperación de la economía norteamericana y a su vez hacen que las posibilidades de que la Fed anuncie una tercera ronda de compra de bonos se desvanezca. Sin embargo, en la última medición la confianza de los consumidores se debilita, pues el índice cayó cerca de 6 unidades pasando de 66 a 60 puntos, lo que dificulta realizar una proyección sobre cuál sería el paso a seguir por parte de la Reserva Federal”, afirma Diana Aranguren analista del Helm Bank.
La desaceleración ratifica que la primera economía enfrenta dificultades para expandirse, mientras que los consumidores continúan cautelosos y los empresarios limitan su inversión y la generación de nuevos empleos.
El informe se produce previo a que el presidente de la Fed, Ben Bernanke, hable en una conferencia en Jackson Hole, por lo que el mercado estará atento a cualquier señal donde se evidencie que el emisor podría tomar medidas de estímulo en su próxima reunión de política monetaria, el 12 y 13 de septiembre.