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Para conmemorar el “Día de la Resistencia Indígena”, el 12 de octubre, un grupo de manifestantes vandalizó la estatua de Andrés López de Galarza, quien, según la tradición histórica, fue el fundador de la ciudad. Estas personas quemaron el busto del español y pintaron grafitis en el pedestal, en los cuales se leían expresiones como “asesino” y «genocida”.
La Policía Metropolitana llegó al sitio para controlar la situación. Actualmente adelantan investigaciones para determinar la identidad de quienes cometieron el ataque.
“Si bien es cierto el derecho a la protesta debe ser defendido y respaldado, el vandalismo y actos de violencia no. Por eso, no vamos a tolerar ningún acto que atente contra el orden público”, dijo Carlos Portela, secretario de Gobierno de la ciudad, en un comunicado oficial.
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Este acto se da dentro de un rechazo mundial por los monumentos de conquistadores y esclavistas que en lo corrido del año han sido destruidos en diferentes protestas. En Colombia, el 16 de septiembre, una estatua de Sebastián de Belalcázar fue derribada en Popayán, y cuatro días después en Cali una estatua del español fue cubierta con una tela blanca.
En Latinoamérica durante las manifestaciones del 12 de octubre un grupo de personas en la capital de México intentó derribar una estatua de Cristóbal Colón y en Ecuador vandalizaron el monumento de la reina española Isabel “la Católica”.
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