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Terminaron los octavos de final de la Copa Libertadores y solo dos futbolistas colombianos se mantuvieron en la competencia. El más destacado ha sido Miguel Ángel Borja, que se convirtió en el máximo goleador del país en la historia de este certamen.
Tras marcarle a Talleres en la vuelta de los octavos de final de la presente edición, El Colibrí, figura de River Plate, se convirtió en el futbolista colombiano con más goles en la historia de la Libertadores, con 30 tantos. Superó la marca de Antony de Ávila, quien con 29 tantos lideró la tabla por más de 25 años.
Solo Junior Santos, del Botafogo brasileño, tiene más goles que el atacante de la selección nacional en la presente edición de la Gloria Eterna. El cordobés será junto a Jhon Arias (Fluminense) la cuota colombiana en los cuartos de final de este certamen continental.
Un arranque sin muchos goles
Borja en sus inicios era un delantero que no hacía más de seis goles por año. Debutó como profesional con Deportivo Cali en 2011, pero no tuvo continuidad, tampoco en Cúcuta, donde jugó después. En 2012 llegó a Cortuluá, en la segunda división. En el corazón del Valle del Cauca marcó sus primeros tantos y por su juventud llamó la atención de Mauricio Piscis Restrepo, técnico de las selecciones menores de Colombia.

Fue determinante en el sudamericano sub-20 en 2013, en el que la tricolor salió campeona. Jugó el Mundial de la categoría ese mismo año como suplente de Jhon Córdoba, quien en la actualidad también es el titular para Néstor Lorenzo en la selección de mayores por encima del Colibrí.
Tras esa cita orbital le llegó la oportunidad de fichar con el Livorno, entonces en la Serie A italiana. Allá estuvo en el primer equipo, pero tuvo pocos minutos. Jugó apenas ocho partidos, ninguno como titular, y se fue sin marcar con el equipo de la Toscana, que al final de la temporada descendió.
A mediados de 2014 el cordobés regresó al fútbol sudamericano. Olimpo de Bahía Blanca, en Argentina, le devolvió la confianza y le permitió reencontrarse con el gol. Seis meses después estaba de vuelta en Colombia para jugar con Santa Fe.
Con el conjunto cardenal Borja debutó en la Copa Libertadores en abril de 2015, a los 22 años. Ingresó en los últimos minutos de un duelo entre los capitalinos y Atlético Mineiro. Pese a que ganó la Copa Sudamericana al final de esa temporada con el club bogotano, no pudo afianzarse en el cuadro santafereño. En la conquista continental no anotó goles y era suplente de Wilson Morelo y Daniel Angulo.
El renacer del colibrí
Borja regresó a Cortuluá en 2016 y fue entonces cuando explotó su potencial. Fue el goleador del torneo apertura con 19 tantos y llegó hasta las semifinales con su equipo. Nacional quedó cautivado con ese rendimiento y pagó una cifra millonaria para hacerse con sus servicios. Hizo valer cada centavo invertido.
Debuto con los verdolagas en las semifinales de la Copa Libertadores. Arrancó con el pie derecho y le marcó un doblete a São Paulo en el Morumbí y, días después, repitió en el Atanasio. Sus cuatro goles depositaron al equipo dirigido por Reinaldo Rueda en la final. El rival en esa instancia fue Independiente del Valle, de Ecuador, al cual derrotaron en el global gracias a otro tanto suyo.
Con cinco goles en el mismo número de partidos continentales, Borja quedó en la historia de Nacional y les permitió celebrar la segunda Libertadores de su historia. Al final de ese año, tras jugar en el Mundial de Clubes, el Palmeiras brasileño pagó 12 millones de euros para ficharlo, en lo que fue la venta más cara en la historia del fútbol colombiano. También entró en el radar de la selección y José Pékerman lo llevó al Mundial de Rusia.
En el equipo paulista tuvo continuidad y disputó 24 partidos de la Gloria Eterna entre 2017 y 2019. Registró un total de 11 goles con el Verdão. En su tercer y último año con el equipo perdió protagonismo, por lo que Junior, el equipo del que es hincha, negoció su préstamo.
Borja, el rojiblanco
Vestido de rojiblanco, Borja jugó las ediciones de 2020 y 2021 de la Copa Libertadores. Con el conjunto tiburón sumó otros siete goles en el certamen continental y también regresó a la selección de Colombia, entonces dirigida por Reinaldo Rueda. Fue el delantero titular de la tricolor en el fallido proceso rumbo a al Mundial de Catar.

A mediados de 2022 el colibrí fichó por River Plate, que lo quería para remplazar a Julián Álvarez, recién vendido al Manchester City. No fue un titular indiscutible en su primer semestre con el “Millonario” pero no tuvo mal promedio. El año pasado marcó solo una vez en la Libertadores y luchó con Salomón Rondón y Lucas Beltrán por ser el 9 inicialista. Ambos jugadores salieron después del equipo y Borja no desaprovechó el momento en el que dejó de compartir el escenario.
En lo que va de 2024, el colombiano encontró una de sus mejores versiones y mejoró su relación con el gol respecto a temporadas anteriores. A la fecha lleva 26 goles, entre ellos los seis por Libertadores que le permitieron superar el récord del Pipa de Ávila, que suponen el que hasta ahora es su segundo mejor registro anual. El más destacado sigue siendo 2016, cuando marcó 37.
Su buen rendimiento le permitió regresar la selección nacional, a la que no había sido citado por casi dos años. Néstor Lorenzo le dio algunos minutos en la Copa América 2024 y estuvo cerca de marcarle a Argentina en la final, pero un cierre de Lisandro Martínez le ahogó el grito de gol.
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