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Un video de una entrevista al abogado uribista Abelardo De la Espriella está causando revuelo en redes sociales por su postura hacia el proceso de paz con las Farc. El Abelardo de 2012 defendía entonces la presencia de miembros de la desmovilizada guerrilla en el Congreso, premisa que, hoy en día, se distancia de lo que promulga tras la firma del Acuerdo de La Habana.
“Soy de los que piensa de que el señor Timochenko no pague un solo día de cárcel si ese es el precio que hay que pagar para pacificar este país. Prefiero a Timochenko en el Congreso de la República que a esta ola de pusilánimes y cobardes que hoy posan de padres de la patria”, dijo el penalista, quien, además, abogó para “apostarlo todo por la paz”.
En contraposición, seis años después de haber defendido la paz, la llegada de miembros de la extinta guerrilla al Capitolio era algo que ya no sostenía el polémico abogado. En un debate junto al analista Ariel Ávila en W Radio, en julio de 2018, calificó a los nuevos congresistas del naciente partido de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) de “bandidos” y “criminales” que tienen su manos “bañadas de sangre”.
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“Que un grupo de bandidos que entre todos tienen 176.539 muertos vayan al Congreso de la República es una vergüenza para cualquier democracia. He insistido en las diferentes intervenciones en los medios de comunicación que, efectivamente, las Farc no perdieron la guerra para que se pudran en una mazmorra, pero tampoco la ganaron para que el Estado y la democracia se arrodillen ante esa horda de criminales entregarle diez curules a unos criminales que no han pasado por la Jurisdicción de Paz, para disculpar esos crímenes, porque eso es lo que va a hacer la JEP, que es un parapeto muy grande”, fue su primera intervención en el programa.
Su postura de 2018 critica fuertemente a lo que se llegó con el proceso de paz. “Se está mandado el mensaje de que ser criminal paga”, sostuvo refiriéndose a las diez curules aseguradas para la FARC hasta 2026. Fue tal el nivel de discusión entre De la Espriella y Ávila en el programa radial que, según el analista, casi se va a los golpes.
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Esta opinión llega cuatro años después de que el Gobierno Uribe entregó a 14 jefes paramilitares a la justicia norteamericana, entre ellos a Salvatore Mancuso, a quien De la Espriella considera su “paisano”. El proceso de desmovilización de las autodefensas ha generado fuertes críticas por el poco aporte que han hecho los paras a la reparación de las víctimas, como lo resaltó la Contraloría General en 2017. Pese a que el abogado defiende que estas personas están pagando sus condenas en Estados Unidos.
«Por supuesto que las autodefensas se equivocaron con el negocio del narcotráfico y allí lo están pagando. A diferencia de las Farc, no resultaron premiados, el premio fue un avión para los Estados Unidos y ahí están en cárceles federales pagando fuertísimas condenas», manifestó De la Espriella en la W, a la vez que criticaba que las Farc comenzarían a participar en la política sin haber comparecido y reparado a las víctimas.
Un dato adicional: el Abelardo que defendió en 2012 darle “garantías a la guerrilla” también criticó el anuncio de Juan Manuel Santos de que objetaría la reforma a la justicia tal y como venía escrita desde el Congreso.
“De cuando acá un presidente puede objetar una reforma constitucional. Eso lo entiende un abogado de primer semestre de derecho, incluso una persona que no sea abogado por simple sentido común”, manifestó. Hay que aclarar, sin embargo, que Santos nunca objetó la reforma debido a que se hundió en la conciliación entre Senado y Cámara. De haber sucedido esto, el reproche de De la Espriella hubiera sido contraproducente a los recientes reparos que hizo el presidente Iván Duque a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que si bien es solo una ley y no una reforma constitucional, sí cuenta con un fallo de la Corte.
En palabras recientes del abogado, el tribunal de paz es un «bodrio». “La JEP fue creada, por una parte, para exculpar todos los crímenes atroces y de lesa humanidad cometidos por los bandidos de las Farc, y, por otra, para perseguir a los enemigos históricos de esa banda terrorista, que, desde la institucionalidad, los hemos enfrentado. La idea es humillar y someter a miembros de la Fuerza Pública, políticos de centro derecha que no han callado las barbaridades perpetradas en 50 años de horrores, opinadores, representantes de víctimas y todo aquel que se atreve a levantar su voz contra tamaña injusticia”, escribió en una columna de su página web Sin Censura, con la que le pidió al primer mandatario objetar la normativa.
Debido a los comentarios en redes que lo tachan de incoherente por lo que vociferaba hace unos años y por lo que sostiene ahora, se defendió en su Twitter compartiendo el PDF de un libro que publicó en 2015 sobre su propuesta para una salida jurídica del conflicto armado con las Farc.
“Tal cual, siempre y cuando las Farc repararan a sus víctimas y mostraran arrepentimiento genuino y no ocurrió. Hace varios años defiendo las penas alternativas: hasta escribí un libro sobre el tema”, fue su primer trino al respecto, secundado su apoyo a la participación política de las Farc, con el condicionante de haber comparecido primero ante la justicia para contar la verdad del conflicto.
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Asimismo, manifestó que nunca esperó que el Acuerdo de La Habana dejara, a su juicio, “impunidad, poder y mermelada” a las Farc. En el libro, expone los beneficios de la reinserción, del marco jurídico que se les debe de ofrecer a los excombatientes, el cumplimiento de los requisitos para acceder a esos beneficios, la participación política de la guerrilla, entre otros temas que le atañen a un proceso de paz. Según De la Espriella, su libro recopila lo que “sería un proceso de paz justo, pensado en las víctimas y no amañado y amarrado como el de Santos», sentenció.