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Las propuestas son parte de un ambicioso plan para convertir a la Eurozona en una unión fiscal más estrecha, otorgándole a Bruselas más poderes para hacer de ministerio de Finanzas para los 17 miembros de la unión monetaria. Dichas propuestas están contenidas en un informe que será presentado en la cumbre, y que también presenta planes para una unión bancaria y política.
La cumbre del jueves acontece en medio de los temores por parte de los inversionistas de que la Eurozona está regresando a un terreno peligroso. Los mercados de bonos y acciones resultaron golpeados ayer cuando Chipre se convirtió en el quinto país que aplicó para un rescate internacional. Entretanto, en Grecia, el gobierno de coalición que lleva cinco días en ejercicio sufrió un traspié cuando renunció su ministro de Finanzas.
Berlín ha exigido duros controles sobre los presupuestos nacionales como un prerrequisito para compartir la deuda soberana dentro de la Eurozona, y las propuestas parecen ser un esfuerzo para lograr que el gobierno de Alemania apoye una maniobra a favor de los bonos comunes de la Eurozona.
Según estos planes para una unión fiscal más estrecha, la Comisión Europea presentaría ajustes detallados para el país que rompa sus compromisos. Los cambios se someterían al voto de los demás países de la UE. Aunque los ajustes de presupuestos se describirían como una “propuesta”, la UE tendría herramientas nuevas y poderosas para castigar a los países que no las adopten; entre ellas, la imposición de grandes multas.