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Tras el retiro de Andy Murray en 2024, el puesto por una estrella y referente del tenis inglés aún sigue en búsqueda de protagonista. Desde hace unos años, habían sido varios los jugadores que parecían estaban destinados a tomar la batuta, tales como Cameron Norrie y Daniel Evans.
Si bien ambos tuvieron su momento de brillo, la ilusión no fue suficiente para ver a un británico distinto al exnúmero uno del mundo levantando un trofeo de Grand Slam. Sin embargo, hace aproximadamente una temporada empezó a brillar un zurdo que tiene la talla para la misión de representar al tenis del Reino Unido durante un buen tiempo: Jack Draper.
“Jack definitivamente tiene la capacidad de llegar a la cima del juego”, dijo el mismo Murray cuando le preguntaron por Draper. “Es un jugador realmente emocionante de ver y creo que tiene un gran futuro”.
El tenis en la sangre lo hizo dejar el fútbol
Jack Draper siempre le da crédito a su madre por haberlo introducido al tenis desde que él tenía tres años. Nicky, una jugadora de Gran Bretaña en su etapa juvenil y ahora entrenadora, lo llevaba a cancha para seguir el ejemplo de su hermano mayor, Ben, para convertirse en una futura estrella.
Sin embargo, por un momento el hincha a morir de Manchester United casi cambia su camino por el tenis, por un futuro en fútbol. “Sin duda, fue una decisión difícil. Disfruto del fútbol porque es una actividad bastante social y hay expectación en torno a él. Pero diría que siempre fui más individualista y competitivo. Fue una decisión que tuve que tomar, pero sin duda elegí la correcta”, ha contado Draper respecto a su decisión.
Una vez con la oportunidad de dedicar su vida al tenis, Draper era un adolescente que daba sus primeros pasos en el circuito juvenil de la Federación Internacional de Tenis (ITF) en 2017. El año siguiente y con tan solo 16 años, logró llegar a la final de Wimbledon Junior.
Sin embargo, perdió la oportunidad de ser el primer jugador británico en ganar el título en 56 años tras perder ante el taiwanés Tseng Chun-Hsin. Fue su única participación en una final de Grand Slam junior.
Tres años después, ya como jugador en el circuito profesional, Draper realmente comenzó a dejar su huella con victorias sobre Jannik Sinner y Alexander Bublik en el Abierto de Londres de 2021. Tanto el jugador como su equipo sabían que les tomaría pocos años convertirse en la nueva estrella del tenis británico.
El reto de superar las lesiones y la misión en Copa Davis
De cara a 2023, y ya como uno de los 60 mejores jugadores del mundo, Draper parecía estar listo para catapultarse. Sin embargo, ese año no salió según lo previsto para el jugador de 22 años, cuya temporada se vio afectada por una lesión.
“Creo que, con solo un año fuera de las canchas, he madurado mucho”, dijo Draper cuando se metió a la final del Abierto de Adelaida 2024. “Tuve que aprender mucho sobre mí el año pasado. Siento que ahora soy mucho más fuerte mentalmente y tengo mucha más perspectiva de estar en una buena posición”.
Con la buena racha y el objetivo de seguir brillando, Draper volvió a darle esperanza a Reino Unido en un Grand Slam. En el Abierto de Estados Unidos 2024, logró llegar hasta las semifinales imponiéndose sobre Daniil Medvedev, pero fue Jannik Sinner quien se encargó de negarle el sueño de sumar el primer título de los cuatro más importantes de su carrera.
Desde su buen momento, el inglés ha sumado dos títulos: el ATP250 de Sttutgart tras imponerse sobre Matteo Berrettini y el Abierto de Viena luego de vencer al ruso Karen Khachanov en dos sets corridos.
Tras su buena presentación, Leon Smith, el capitán del equipo de Reino Unido de la Copa Davis, lo ha convocado en el torneo en varias ocasiones. Incluso Draper estuvo presente en la visita del equipo europeo a Colombia, en la cual se impusieron 3-1 en territorio colombiano.
“Considero que es una responsabilidad ser la persona que rinde con el equipo”, confesó Draper en una entrevista respecto a su rol en un futuro no muy lejano. “Andy (Murray) ha tenido mucho éxito durante un largo período de tiempo, y mi mayor respeto por él fue que lo hizo con mucha presión sobre sus hombros. Sin embargo, esto lo veo como una responsabilidad lograr grandes cosas para mí y para el tenis británico”.
Por ahora, será cuestión de dedicación y amor de Jack Draper para lograr convertirse en una gran competencia para Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en los próximos años del deporte blanco.
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