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Madonna practica la Cábala, una vertiente mística del judaísmo. Fue una de las primeras grandes estrellas en dar un concierto en Tel Aviv, en el año 1993. Recientemente, en 2004 y en 2007, visitó Israel, donde se llegó a reunir con el presidente de ese Estado, Simon Peres.
Ahora, según la revista The People, una milicia palestina llamada Comités de Resistencia Popular ha puesto precio a su cabeza: quieren que se la decapite para que pague por su apoyo al Estado de Israel. Unos redactores de este tabloide se hicieron pasar por islamistas y entraron en un foro de Internet, donde encontraron todo tipo de amenazas. "Ella nos insulta con su comportamiento de zorra y luego nos insulta todavía más con su amor a los judíos", señalaba uno de los radicales en un comentario difundido en el mencionado foro.
Madonna, según esta misma revista, ha contratado a dos guardaespaldas israelíes para incrementar la seguridad sobre su familia. Estos le han recomendado a su ex marido que se mude a otra zona de Londres, ya que su residencia está situada en una calle concurrida, lo que podría suponer un problema de seguridad para los hijos de ambos.