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Sueco se declara culpable por intentar vender armas a las Farc

El trato consistía en cambiar las armas por grandes cantidades de cocaína.

EFE
17 de enero de 2012 – 03:53 p. m.

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Un ciudadano sueco se declaró este martes culpable ante un juez federal estadounidense de haber intentado vender armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a cambio de grandes cantidades de drogas, informó la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York.

Paul Mardirossian, de 43 años, reconoció ante el juez Jed Rakoff que intentó cerrar la venta de armas con un supuesto representante de las FARC que en realidad resultó ser un agente de la agencia antidrogas estadounidense (DEA), según detalló la oficina del fiscal federal, Preet Bharara.

«Estaba preparado y dispuesto a proveer armas a gente que pensó que eran terroristas dispuestos a causar daño a estadounidenses, a cambió de grandes cantidades de cocaína», afirmó el fiscal Bharara, para quien la declaración de culpabilidad de hoy forma parte de los esfuerzos de su oficina para combatir el crimen organizado.

Mardirossian, detenido en abril pasado en Panamá y extraditado a EE.UU. un mes más tarde, fue acusado de cinco delitos por conspirar para participar en narcoterrorismo, conspirar e intentar proveer material para apoyar a una organización terrorista extranjera, intentar importar cinco kilos o más de cocaína y blanqueo de dinero.

Según la Fiscalía, el acusado acordó proveer armas de tipo militar como rifles de asalto AK-47, munición o granadas a un agente de la DEA que se hizo pasar por un alto representante de las FARC, todo ello a cambio de recibir cientos de kilogramos de cocaína para traficar con ella.

El ciudadano sueco se reunió con el supuesto representante de las FARC en diferentes países del mundo, entre ellos España y Panamá, desde febrero de 2010 hasta enero de 2011 para intentar cerrar la venta de armamento.

En concreto, según la Fiscalía, se reunió en Panamá con el agente de la DEA, quien haciéndose pasar por un alto mando de las FARC le informó que las armas recibidas serían utilizadas para atacar una base militar estadounidense en construcción.

Al día siguiente, Mardirossian viajó junto al agente de la DEA para revisar 50 kilogramos de cocaína que recibirían a cambio de proveer las armas, al tiempo que días después envió 20.000 dólares a una cuenta bancaria de Nueva York para cubrir los costes del supuesto envío de cocaína que iba a recibir.

Según la Fiscalía, el sueco también envió una granada y un rifle de asalto AK-47 a otro agente secreto en Copenhague (Dinamarca) que participó en una operación que ha contado con la cooperación de las autoridades de España, Italia, Dinamarca y Panamá.
 

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