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Artistas y activistas opositores cubanos denunciaron lesiones e invasiones de la intimidad durante su arresto, tras el enfrentamiento con el ministro de Cultura y otras autoridades de ese departamento. Estas últimas alegaron que respondieron a provocaciones. El enfrentamiento entre los activistas y el Gobierno se dio en medio de un contexto social en el que se demanda el cese de la represión por motivos ideológicos y el cese de la censura.
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“Se abalanzaron sobre mí para quitarme el móvil, me hicieron una llave y me rompieron un dedo”, declaró Alfredo Martínez, periodista independiente, uno de los detenidos tras la trifulca, y quien sufrió una fractura de la falange del dedo anular, según se constata en su parte médico. El incidente comenzó cuando una veintena de activistas se plantó frente al Ministerio de Cultura en una protesta pacífica para exigir la liberación de miembros del grupo que fueron arrestados horas antes y para pedir el respeto a la libertad de expresión. Los concentrados mantuvieron enfrentamientos verbales en la calle con altas autoridades del Gobierno, entre ellas el ministro, Alpidio Alonso, quien propinó un manotazo a uno de los asistentes para impedir que grabara con el celular. Finalmente, las fuerzas de seguridad introdujeron a los activistas por la fuerza en un autocar, los llevaron a una comisaría y los liberaron horas después. “Me resistí a subir a la guagua y entre varios me comenzaron a dar golpes en distintos lugares”, declaró, por su parte, el científico y activista Óscar Casanella, quien mostró fotografías de hematomas en un ojo y en el tórax. Mientras, el colectivo feminista YoSíTeCreo en Cuba denunció en redes sociales que dos mujeres que formaban parte del grupo de activistas “fueron desnudadas y registradas en sus genitales con la justificación de buscar dispositivos de grabación, en la estación de policía a donde fueron conducidas”.
Por su parte, el Gobierno se mantuvo firme en su postura relacionada con que los manifestantes son “provocadores” que obedecen a intereses de Estados Unidos. “No es honesto quien se escuda en el arte para asediar instituciones y funcionarios públicos, mientras la nación lucha a brazo partido contra el bloqueo, la pandemia y la muerte. Nuestros ministerios no son tarimas mediáticas. Allí se trabaja duro”, escribió el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en un mensaje en Twitter.
Los sucesos se produjeron cerca al aniversario número 168 del nacimiento de José Martí, el prócer independentista cubano, fecha que desde hace años integra el calendario de celebraciones oficialistas, y justo dos meses después de la inédita concentración frente al Ministerio de Cultura, el 27 de noviembre de 2020. En esa concentración pública, más de 300 personas le pidieron al Gobierno establecer un diálogo y cesar la represión por razones ideológicas.
Artistas y periodistas independientes denunciaron la presencia de vigilancia policial para impedirles salir de sus casas con motivo de la efeméride, mientras el servicio de internet móvil sufrió interrupciones y presentó problemas durante las horas que siguieron al incidente, lo que muchos atribuyen a una intervención del Gobierno. Algunos informadores seguían bajo vigilancia policial para evitar que abandonaran su vivienda, según confirmó la periodista Luz Escobar, del diario digital 14 y Medio.
