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Me acercaría a ellos como cualquier persona vestida de blanco, los miraría y estrecharía sus manos, les rogaría que acabemos con toda la maldad, les preguntaría ahora qué buscan, porque ya ni sé que es lo que quieren, si luchan por una política o por seguir con el narcotráfico. Les explicaría que sería mejor si vuelven a sus principios y se convierten como el ‘negro’ del M19 que “desarrolló su teoría de El bacán y el revolucionario y pronto prostitutas, ladrones, gamines, desempleados y vendedores ambulantes encontraron en la guerrilla la posibilidad de ser gente; se identificaron con el lenguaje, con el amor a la vida, con el desprendimiento, con la fatalidad y con la alegría que el discurso les trasmitía” Las Horas Secretas, 1990, Jaramillo Ana María, Colombia, editorial Planeta Colombiana S.A. Me encargaría de saber escuchar aquellos que gritan desde sus corazones, de quitarles a todos los colombianos las vendas puestas por el mismo gobierno y los medios de comunicación para decirles que yo sí quiero volver a empezar.
Gritaría a todo pulmón que amo mi tierra querida, Colombia llena de sueños, canciones, vidas y colores, que un presidente así es el que se necesita, que no viva por plata sino por amor, que ame su puesto al sacar la cara por este país de amarillo, azul y rojo.
Le diría a cada guerrillero que se enamore como el ‘negro’ del M19, que “se enamoró del monte, de la luna, del agua, de los arroyos, de las estrellas, de las guerrillas, del maíz, de la panela, de los indígenas de la región y de todos sus compañeros” para que les duela estallar bombas y no destruyan pueblos enteros.
Las Horas Secretas, 1990, Jaramillo Ana María, Colombia, editorial Planeta Colombiana S.A. Les haría comprender que sé que los acuerdos han sido maltratados, que muchas mentiras estropearon la paz en la que algún día el pueblo tuvo esperanza, pero que esta vez quiero algo diferente con principios de verdad; les diría que quiero escucharlos y que si algún día se crearon aquí en este país, fue porque somos hermanos, nacimos entre las mismas cordilleras y bajo el mismo cielo.