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Un proyecto excelente, visionario y audaz

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Un columnista invitado de un medio local llamó la iniciativa del alcalde de Medellín para ampliar el objeto social de EPM el proyecto de las nueve i: imprudente, inoportuno, improvisado, innecesario, ilimitado, impopular, ilegal, inconstitucional e inconveniente. El editorial de El Espectador del 21 de julio recoge varias de las consideraciones del columnista. Algunas de ellas parecen bastante razonables, dentro del contexto del proyecto, tal como fue planteado, otras no tanto, pero no alcanza el espacio para discutirlas.

Conceptualmente es un proyecto excelente, visionario y audaz que busca aprovechar todo el patrimonio intangible de la empresa —mayor aún que el patrimonio físico— representado en la experiencia, el know-how, el goodwill, el recurso humano, las economías de escala y otras sinergias para multiplicar la generación de riqueza e impulsar mucho más el desarrollo de Medellín, Antioquia y el país. Un buen ejemplo al respecto es Électricité de France, una empresa que no solamente expandió sus actividades básicas a muchos países, sino que además aprovechó su experiencia y know-how para convertirse en una de las más importantes en el mundo de la consultoría en el sector eléctrico.

Los dos grandes inconvenientes del proyecto del alcalde Daniel Quintero, que llevaron a su aplazamiento (mas no a su abandono), fueron, en su orden: el planteamiento normativo-jurídico, enfocado hacia el cambio en el objeto social de EPM, y las atribuciones solicitadas para llevar a cabo la transformación empresarial.

Como alternativa al engorroso e inconveniente cambio de objeto social de EPM, quien escribe planteó en 1997 una transformación más profunda de la actividad empresarial pública de Medellín, consistente en la creación de varias empresas paralelas pero diferentes a EPM, para la prestación de otros servicios, públicos y privados (como los mencionados en el proyecto del alcalde), y otras actividades industriales, todas ellas agrupadas en torno a una matriz empresarial (Consorcio de Empresas Públicas de Medellín).

De esta manera, EPM seguiría dedicada a los servicios públicos domiciliarios, sin cambiar su objeto social, y las demás empresas utilizarían su patrimonio físico e intangible para sus respectivas actividades incrementando, como se mencionó, la generación de riqueza.

El rechazo a las atribuciones solicitadas (cheque en blanco, como lo denominaron) se invertirá en la medida en que la administración municipal cambie el enfoque del proyecto, sin cambiar el objeto social de EPM, y lleve a cabo un estudio interno con suficiente detalle para entregar al Concejo elementos sólidos de decisión.

C. V.

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