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La economía va bien por donde se la mire. El PIB viene con una dinámica fuerte y los pesimistas nos ponen en el 4,5% y 5% de crecimiento. La inflación está dentro del rango meta, la inversión extranjera directa y las exportaciones siguen subiendo y las cifras de empleo son históricamente bajas. Esta, en una exposición de poco menos de 30 minutos, es la lectura que Gerardo Hernández, superintendente financiero, le da a la economía colombiana. Pero en esas mismas cuentas salieron a flote las preocupaciones: la cartera de los créditos de consumo, la compra de deudas a terceros y la cantidad y el uso del cupo en tarjetas de crédito que las entidades financieras les están otorgando a los usuarios del sistema.
“A nosotros en la Superintendencia nos sigue preocupando la cartera de consumo. Hemos expresado nuestra preocupación por que el origen de esos créditos se haga de manera correcta”, recalca Hernández, refiriéndose a que los colombianos se están endeudando rápidamente bajo esta modalidad de préstamo sin medir su capacidad de pago futuro. Y es que “cuando uno lo mira, el crédito comercial viene cayendo y el de consumo sigue siendo alto”, agregó.
Acto seguido habló de los cupos en las tarjetas de crédito: “Mostrábamos cómo los cupos frente a la utilización son muy amplios. Eso refleja un riesgo grande de que en un momento dado alguien que tenga un sobreendeudamiento pueda usar esos cupos (de tarjetas de crédito) para pagar sus deudas, lo que no sería conveniente. Estamos haciendo un llamado de atención a las entidades para que la originación y el otorgamiento de esos cupos se haga teniendo en cuenta la capacidad de pago de los deudores”. Advirtió, entonces, que la Superfinanciera dialoga permanentemente con la industria “y si vemos que este tipo de comportamiento no se corrige, tenemos las herramientas para actuar”.
Adicionalmente, el regulador reveló una angustia más: “Estamos mirando la compra de cartera a terceros. Queremos ponerle regulación a eso para que a las entidades financieras no se les vuelva una cartera inmanejable”, pues es esta, justamente, una de las modalidades que más están usando los bancos en medio de su competencia para atraer nuevos clientes. “A veces las entidades asignan esos cupos sin mirar muy bien los riesgos”, apuntó.
Pero todo esto tiene una explicación, de acuerdo con Daniel Niño, experto en investigaciones económicas: “No vamos a tener la sensación de complacencia por parte de los bancos a la hora de prestar. Hay peleas entre las áreas de riesgo y las comerciales en los bancos. Si la economía va bien, hay plata para prestar. Hay bancos donde ese criterio de prestar es más agresivo que en otros en materia de la cartera de consumo, sobre todo en tarjetas”.
Y aclara que “la cartera de consumo se viene desacelerando, la bancarización crece. No necesariamente hay desbordamiento”. Por eso recomienda, tal como lo viene haciendo la Superfinanciera, que “está bien ir a los bancos y mirar criterios de selección de los clientes. Por ejemplo, en Villavicencio el crédito crece mucho y eso obedece a una situación real, que es el auge petrolero”.
Respecto a la compra de cartera, Niño es claro en que “hay que mirar normas prudenciales y cuándo se ofrece un paquete con riesgo injustificado. Los bancos pueden incurrir en prácticas no muy sanas para la estabilidad”. De ahí la necesidad de estudiar “si el enganche a los clientes es sano o requiere regulación”. Lo que es evidente es que “los bancos están peleando fuertemente por participación en el mercado. Veo que la inquietud del Emisor es que los créditos que se están otorgando, no se aprueban con criterio. Hay que revisar la oferta crediticia”, invitó.