Publicidad

Cómo tener coaliciones estables para 2022

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Reglas de juego ya, “ingeniería inversa” y/o “pacto de caballeros” de aportantes legales.

Mejor que gobiernos de ocho años por reelección pueden ser gobiernos seguidos de una coalición ideológico-programática. Lo que no aguanta el país es “cambiar de rumbo” cada cuatro años (y asistir a la negociación de la gobernabilidad).

La política debe ofrecerle a la sociedad la capacidad de impulsar y sostener grandes reformas necesarias para alcanzar metas de país. Con una orientación u otra. Pero esta incapacidad de salir del statu quo es la decadencia de la política.

Con Duque, el país parecía inclinado a un “cambio de rumbo”, que por diversas circunstancias se ha dado parcialmente. Ahora se dice que en 2022 el péndulo irá hacia la centroizquierda.

No sabemos, sin embargo, qué partidos gobernarían, cuáles estarían en la oposición, ni con qué programas. Es la típica situación de un sistema de partidos fragmentado, poco institucionalizado y, además, corrompido por la financiación de las campañas.

La política que se deriva de ese sistema de partidos no le sirve al país. El paso más a la mano para corregir la situación es promover las coaliciones ideológico-programáticas, de centroizquierda y de centroderecha.

Se supone que la de centroderecha es la coalición de Gobierno, pero no es cierto por dos razones: i) tiene poco de ideológico-programática (por ejemplo, el Partido de la U), y ii) no actúa como tal, ni tiene horizonte para 2022 ni más allá.

Desde la centroizquierda, Humberto de la Calle ha sugerido la “ingeniería inversa”: “Antes de reglas de juego, un acuerdo programático. Pero de verdad. Todo el que quiera correr en el centro/izquierda debe decir con franqueza a qué se compromete y, sobre todo, cuál es su línea roja. Pero de manera abierta, pública. Y que luego operen las reglas mecánicas”.

En la centroderecha pareciera verse con más posibilidad la ingeniería de las reglas de juego primero para una coalición interpartidista antes de la primera vuelta presidencial, lo que implica que es casi tarde para discutir las reglas de selección de candidato por partido y salir a acordar arduamente la consulta con los partidos afines.

Las dos fórmulas tienen el defecto de dejar enteramente en manos de los políticos dar el paso de las coaliciones. Mi sugerencia es meterles un actor externo a los partidos: los financiadores legales de las campañas.

Un “pacto de caballeros” de los empresarios y donantes para no contribuir a partidos y campañas que a determinada fecha no hayan firmado un compromiso de coalición interpartidista de mediano aliento.

Adicionalmente, varios “tanques de pensamiento”, de diversa orientación ideológica, podrían confluir en promover la reflexión política necesaria en torno a las coaliciones. Es algo urgente.

Aunque todo esto hace recordar el apunte de Cantinflas cuando iba a repartir las cartas de naipe a sus amigos: “¿vamos a jugar como caballeros o como lo que somos?”. Lo que somos varía de grupo en grupo, pero en general somos una nación con poca madurez política.

@DanielMeraV

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido