
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
A la sede del Centro Democrático en Medellín llegaron dos hojas sin remitente. Una decía, con letras recortadas de revistas, “muerte a paracos. No más sapos H.P”; otra tenía fotos de los concejales de la ciudad Nataly Vélez y Jaime Mejía; la diputada Ana Cristina Moreno; los congresistas Esteban Quintero y Paola Holguín; y el excandidato a Gobernación, Andrés Guerra. Todos de la colectividad uribista y acompañados por su líder natural, el expresidente y actual senador, Álvaro Uribe Vélez.
Las autoridades rastrean su origen y analizan la posibilidad de establecer un esquema de protección para los destinatarios, de los cuales algunos, como Jaime Mejía, suenan para la Alcaldía de Medellín.
Le puede interesar: El uribismo responde y promueve campaña en defensa de Alejandro Ordóñez
Por su parte, el Centro Democrático condenó el panfleto y lo puso en conocimiento ante la Fiscalía General de la Nación, el Ministerio del Interior, la Unidad Nacional de Protección y la Policía Nacional, informó en un comunicado. “Hechos como los de ayer solo impulsan a todos los miembros de la colectividad a mantener el trabajo y la lucha, en defensa de la democracia y el respeto”, manifestó el partido.
“El Centro Democrático reitera la solicitud para que se castigue a los responsables de las amenazas y se garantice la seguridad de cada uno de los miembros”, concluyó.
Según dijo Mejía en Twitter, el alcalde Federico Gutiérrez les expresó su respaldo a los señalados en el panfleto y aseguró darles acompañamiento institucional. “La Unidad Nacional de Protección aún no nos da respuesta sobre las amenazas», dijo Mejía.
Este viernes se reunieron miembros de la Policía Metropolitana y el concejal Mejía para evaluar la situación.