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La inflación continúa estable, lo cual contradice lo que estaban pronosticando los modelos estadísticos. Las declaraciones, tanto del Gerente del Emisor como de algunos Co directores, están empezando a tener impacto en las expectativas de inflación de los agentes. Hace un mes, el mercado descontaba una inflación de 3.8% para el largo plazo. De acuerdo a nuestros cálculos, la expectativa ha descendido al 3.4%. Aunque esta cifra aún es superior a la meta de 3%, la diferencia se ajustó considerablemente en muy corto plazo.
Desde el punto de vista de la industria, se ha identificado una importante desaceleración en los últimos meses. La percepción general es que el fortalecimiento del peso está pasando una cuenta de cobro a sectores que están en constante competencia con productores internacionales. Este fenómeno ya se dio en Brasil en el 2011 y parece que se está reproduciendo en Japón.
La cartera se está desacelerando, pasando de crecimientos del 25% al 21%. Esto es una buena noticia para aquellos que se ven afectados con los ajustes de tasas del emisor, porque sugiere que las medidas tomadas en el pasado sí están teniendo los efectos deseados. Pero el ritmo de crecimiento sigue siendo muy alto, por lo que no podemos asumir que la moderación en este indicador sea suficiente para que las autoridades monetarias se sientan cómodas del todo.
Para cierre de mes se espera la publicación de crecimiento del último trimestre de 2011. Algunos analistas esperan que éste sea inferior a lo esperado por el Gobierno (5.5%), lo cual estaría en línea con nuestra expectativa de que se aproxima una pausa en la próxima o próximas reuniones.
Por supuesto, si existiera una nueva sorpresa positiva en este aspecto, es probable que nuestra expectativa esté equivocada, pero teniendo en cuenta que estamos ubicados en la zona de política monetaria neutral y que las expectativas de inflación se han venido moderando de manera acelerada, consideramos que la sorpresa debe ser muy grande para hacer que la Junta del Banco de la República respalde un ajuste de tasa en su reunión del 23 de Marzo (un día después de la publicación del PIB).