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Bastaron dos años para que Mathias Held, presidente de Mercedes Benz Colombia, y Jürgen Ziegler, presidente para Brasil de la compañía y cabeza de Daimler para América Latina, después de un ambicioso estudio de mercado, abrieran las puertas de la planta con la que la casa automotriz alemana ensamblará unos 500 buses para atender el negocio local, que está en pleno crecimiento con el inicio del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) y sus similares en Cartagena, Cali, Pereira, Barranquilla y Medellín.
La cuarta de su especie, después de las dos que Mercedes Benz abrió en Brasil y otra más en Argentina. Pero, ¿por qué en Colombia? “Siempre hemos sido líderes en el segmento de buses urbanos y en Colombia hay una serie de proyectos grandes de transporte masivo. Era el momento propicio para poner una operación propia. Además, se desarrollaron productos específicos para este mercado y los requerimientos colombianos”, detalla Held.
A lo que se refiere es a que los buses Atego 1016 y Thomas EF 1723, las dos referencias que se fabricarán en Bogotá, fueron desarrollados con especificaciones exactas. Por ejemplo, en el caso de Bogotá, para el SITP, los buses alimentadores deben ser Euro IV, sistema de frenado seguro con ABS y caja automática. Condiciones que cumplen estos modelos. Así las cosas, los buses que se fabriquen en la nueva planta no se ensamblarán en ninguna otra parte del mundo.
La inversión, que superó el US$1 millón, “es relativamente pequeña, pero es el comienzo. Son 37 empleados, algunos de ellos formados en Alemania”, agrega Held. Por eso, dependiendo del crecimiento de la demanda, la planta tiene capacidad de ensamblar hasta 3.600 unidades.
Una inversión que, de acuerdo con Ziegler, responde al crecimiento de un mercado que, “después de Argentina y Brasil, es el que mayor crecimiento tiene para la multinacional en todas las líneas de negocios, camiones, particulares y buses. Colombia muestra un crecimiento sostenible y constante”.
De esta forma la nueva planta de Mercedes espera aumentar las cifras que Brasil y Argentina ya facturan. “Brasil es la más grande y obtuvimos unos US$5 billones de ingresos en 2011, porque se produjeron 80.000 buses y camiones”, apunta Ziegler.
Los buses tendrán un 18% de integración nacional, es decir, que las llantas, cardanes, baterías y otra serie de elementos son de producción nacional. “Y si vemos aún más desarrollo y de acuerdo con autorizaciones por parte de ingeniería, podríamos incrementar la participación de proveedores locales”, concluye Ziegler.