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Acogiendo la ponencia del magistrado Jaime Orlando Santofimio, con 17 votos a favor y seis en contra, la Sala Plena del Consejo de Estado declaró la nulidad del proceso licitatorio para el tercer canal privado de televisión con un argumento: una subasta pública no puede tener un único oferente. La legislación que define las reglas de juego para el uso y la explotación del espectro electromagnético señala que las entidades encargadas de estas concesiones pueden hacerlo siempre y cuando exista un número plural de interesados.
En este caso, el Consejo de Estado evaluó que el único oferente para el tercer canal había sido el consorcio Canal 3 Televisión de Colombia S. A., que representa los intereses económicos del denominado grupo Planeta. En julio de 2010, el alto tribunal ordenó la suspensión provisional del proceso al constatar que sólo había una propuesta para la subasta. Este mecanismo, declaró el presidente del Consejo de Estado, magistrado Gustavo Gómez, se basa en una puja que garantice mayores recursos para el Estado. Con este argumento se declaró la nulidad del proceso licitatorio.
Uno de los argumentos planteados por el alto tribunal tiene que ver con el carácter del derecho colectivo que constitucionalmente se le atribuye a la libre competencia económica. En esencia, se pondera que el proceso de selección de un tercer canal tiene que ser el resultado de un examen minucioso de la mejor propuesta económica, en un contexto de competencia, con pluralidad de interesados. Tal como lo expresó el magistrado ponente Jaime Orlando Santofimio, una subasta con un solo oferente desconoce un principio elemental en estas pujas: la maximización de los precios.
La corporación, que duró 19 meses estudiando el caso, por fin le puso punto final a la controversia al concluir que un proponente único es un imposible jurídico y que en este tipo de procesos licitatorios la oferta deberá dirimirse por el mercado y no por figuras legales que desconocen la obligación del Estado por evitar las prácticas monopolísticas y garantizar el pluralismo informativo y la competencia. Es apenas el último capítulo del novelón del tercer canal.
Un proceso que ha tenido toda suerte de tropiezos desde el año 2008, cuando la Comisión Nacional de Televisión expidió el registro único de operadores para fijar las exigencias financieras, jurídicas y técnicas para los interesados operadores del tercer canal. Como se diría en el lenguaje popular, toca barajar de nuevo. Tal parece que falta un buen tiempo para la entrega de otro canal privado.
*El Espectador hace parte del grupo Santo Domingo, propietario del Canal Caracol