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Davivienda decidió seguir los pasos del Grupo Aval y de Bancolombia al definir su estrategia de incursión en Centroamérica a través de la adquisición de las operaciones del banco HSBC en El Salvador, Honduras y Costa Rica, transacción que ascendió a US$801 millones.
Antes de que ingresara un tercer actor de la banca nacional en la escena centroamericana, Bancolombia puso su punta de lanza en El Salvador al adquirir el Banco Agrícola, uno de los más importantes actores del sector en ese país, que tiene cerca de un millón de clientes y el 30% en participación de la cartera de todo el país y un 27% en depósitos.
Luego, en 2010, el Grupo Aval concretó la compra del banco BAC-Credomatic por US$1.900 millones, con lo cual pudo incursionar en mercados como Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y Panamá. Los jefes de estas entidades han coincidido en una posición: Centroamérica se ha convertido durante los últimos años en un centro de grandes oportunidades.
Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, presidente del Grupo Aval, había dicho a El Espectador que el negocio de BAC-Credomatic le trajo al conglomerado una rentabilidad de 11% sólo en el primer año, hecho que calificó como “espectacularmente bueno”.
Asimismo, el presidente de Bancolombia, Carlos Raúl Yepes, coincidió con Sarmiento en que el trabajo en Centroamérica, particularmente en El Salvador, ha sido bueno debido a que se ha acompañado el crecimiento de grandes empresarios e impulsado la inclusión financiera de la población de la mano con el gobierno salvadoreño.
La jugada de Davivienda para conquistar nuevos mercados venía gestándose desde el año pasado, sumándose al listado de adquisiciones que se venían realizando desde 2004. Efraín Enrique Forero, presidente de la entidad, dijo que está convencido del potencial del mercado centroamericano, que venía revisándose desde hace varios años.
“La negociación específica se hizo en las últimas semanas y la banca de inversión fue UBS de Suiza. No necesitamos salir a conseguir crédito ni bonos. La operación estaba fondeada. Continuaremos con la emisión de los bonos para fortalecer el banco y para fondear su crédito”, dijo Forero, quien afirmó que el juego ahora no es en Colombia, sino en el exterior.
La transacción por ahora está bajo la revisión de las autoridades de cada país y de las superintendencias en Panamá y Colombia. Al respecto, Forero dijo que este proceso debe estar concluyendo a más tardar este año.
La adquisición de las operaciones por parte de Davivienda significa un crecimiento de 20% en los negocios existentes y una expansión de 30% en los mercados cubiertos. Con la compra, quedarán en manos de la entidad una red de 136 oficinas y 3.800 funcionarios que atienden a 800.000 clientes en los tres países mencionados. Asimismo, el volumen de la cartera pasa a US$14,2 millones; los activos, a US$22,6 millones, y el monto en depósitos, a US$14,4 millones.
En opinión de Santiago Perdomo, presidente del banco Colpatria, el sistema financiero colombiano es fuerte como para pensar en extender sus operaciones en el exterior. “El mercado centroamericano es interesante porque tiene una población casi igual a la de Colombia. Tiene grandes oportunidades”.
Al concretarse la transacción, se iniciará un empalme que implica la desaparición de la imagen del HSBC en estos tres países para así dar paso a los avisos de ‘la casita roja’, como indicó Forero. “Vamos a planear la llegada de la imagen del banco. Vamos a llevar la casita. Davivienda es un poco más rentable, pero podemos producir una sinergia para mejorar la rentabilidad de la operación que ellos tienen allá”.
Forero también reveló que en los próximos 18 meses la entidad inaugurará cinco sucursales más en Panamá y una en marzo de este año en Brickell Avenue (Miami).