Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Aquel viejo adagio que reza que las crisis son oportunidades parece ajustarse a la medida en la historia de Frana International, la empresa familiar que este año se quedó con el premio Pyme Sostenible BBVA-El Espectador. Y así parece porque, de acuerdo con el relato de Luis Gabriel Fonseca Villamarín, gerente general de la marca, “yo era empleado de la multinacional Siemens y ellos decidieron tercerizar algunos procesos. Tenía una trayectoria gerencial de cinco años y la presidencia me llamó y me dijo que si estaba disponible para desarrollar ese proyecto. Les dije que sí. Entonces nos apoyó, nos dio financiación, y así inició Frana, como un outsourcing del proceso de fabricación de núcleos de Siemens”.
El nacimiento formal se dio en el año 2000. Vinieron tiempos de mucho trabajo y la investigación e inversión en nuevos equipos fueron abriendo el portafolio de productos y el espectro de clientes. Las ventas empezaron a crecer como espuma (los últimos tres años han tenido crecimientos del 30 y 40%) y once años después, tras muchas pruebas, aciertos y desaciertos, lograron posicionarse, basados en la ingeniería mecánica e industrial, como los líderes en el área de Latinoamérica en la fabricación de núcleos ferromagnéticos para transformadores.
Ahora son más de 100 empleados que conocen al dedillo el sector eléctrico y, puntualmente, el negocio de la fabricación de los transformadores. Frana ya tiene clientes en Ecuador, Perú, Venezuela, República Dominicana, México, Canadá, Sudáfrica, España y Australia, entre otros, y sus productos suman algunas de las garantías de calidad internacional más altas del mercado, lo que los convierte en actores competitivos en todos sus procesos.
Una compañía que fue pensada “como internacional y futurista, con visión de crecimiento. Nunca quise que fuera ‘empresa pobre con empresario rico’. Hicimos lo contrario: tuvimos un crecimiento sostenido, luchando hombro a hombro con todas las personas que forman el equipo”, apunta Fonseca.
La empresa, cuyo nombre corresponde a la unión de las primeras letras del nombre de sus hijos (Francisco y Ana), es hoy una sociedad “con mi esposa y mis hijos”, comenta el empresario. Y apunta: “Hemos tenido fases grandes de inversiones. Ya representamos en el país a marcas internacionales que son fabricantes de componentes para transformadores eléctricos y provienen de Alemania, Italia, Australia, Brasil y tenemos un stock de sus productos para vendérselos en el tiempo indicado”.
Por eso, tras una exitosa carrera empresarial, Frana también está invirtiendo socialmente en su comunidad: “Desde el comienzo nos dimos cuenta de que el recurso humano es el más valioso. Puedo tener la mejor máquina, pero si no tengo la gente motivada y capacitada, las cosas no fluyen. Les premiamos las ideas con bonos o dinero en efectivo para que lo compartan con su familia. Les damos incentivos por producción. Y ahora, junto con una asociación de industriales de Tocancipá y la Alcaldía, estamos trabajando en proyectos de vivienda de interés social, para que todas las personas que laboran en la región tengan su casa propia”, cuenta Fonseca.