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Transcurridos tres años desde que Barack Obama eligiera a Turquía y Egipto para proyectar “la aproximación de Oriente y Occidente”, el escenario geopolítico en buena parte del mundo árabe ha cambiado considerablemente.
Un año y medio después de que comenzara la Primavera Árabe, dos de sus protagonistas, Libia y Egipto, hacen valer la puesta en escena de un sentimiento antiamericano derivado de un filme que ridiculiza (nuevamente) al islam y que, pese a ser repudiado por la propia administración Obama, ha servido para alimentar al radicalismo religioso más ferviente.
Pese a que las protestas en Libia dejan la muerte del embajador estadounidense, Chris Stevens, la reacción del gobierno libio y su contundencia no se han hecho esperar. Sin embargo, el caso egipcio es bien dispar, al ser mucho menos convincente y tener lugar 24 horas después de los primeros acontecimientos. Tal circunstancia no es baladí si se tiene en cuenta la importancia regional de Egipto para los intereses estadounidenses en el mundo árabe.
La prioridad de Obama de reducir el sentimiento antiamericano en la región no se ha traducido en términos positivos. Pese a su apoyo a las revueltas árabes, su apuesta por el multilateralismo efectivo, sus aproximaciones con la Liga Árabe o la retirada de tropas de Afganistán, su popularidad arroja cifras, según un estudio del pasado mes de junio, incluso peores que las de su predecesor, George W. Bush.
Así, Obama se enfrenta a la circunstancia inesperada de responder a una escalada de violencia repentina, ya sea por acciones diplomáticas o por manifestaciones de poder, que según se gestionen pueden traer consecuencias nefastas para un asunto como el de la política exterior, que ha sido uno de sus principales bastiones de convencimiento electoral. Un asunto del que, muy seguramente, el candidato republicano, Mitt Romney, tratará de obtener rédito electoral para, de paso, hacer olvidar sus recientes tropiezos de campaña al respecto, tal y como sucediera recientemente en Reino Unido o Israel.
* Jerónimo Ríos Sierra / Analista político e investigador en ciencias políticas y sociología de la Universidad Complutense de Madrid