Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Los pobres son los protagonistas de esta reforma. Eso dicen los que están a favor de la misma, y sus contradictores aseguran que es una reforma fiscal disfrazada de redistribución de recursos de regalías. El caso es que la reglamentación al Sistema General de Regalías se tramita aceleradamente por despachos y pasillos del Congreso de la República y con el ‘empujoncito’ de funcionarios del Ministerio de Hacienda y Crédito Público y del Departamento Nacional de Planeación.
Hoy, en su primer debate, las comisiones quinta de Senado y Cámara aprobaron 94 artículos de los 155 que la conforman (Proyecto de Ley No. 153 de 2011 Senado y 127 de 2011 Cámara). Los 61 restantes tienen proposiciones y serán debatidos mañana.
En medio de la discusión entre contradictores y ‘colaboradores’, Juan Camilo Restrepo, ministro de Agricultura, propuso que los remanentes del actual Fondo de Regalías –próximo a liquidarse-, que están cercanos a los $300 mil millones, se destinarán a proyectos que reconstruyan la red terciaria del país. La propuesta fue acogida por algunos congresistas que consideran que el proyecto prioriza macro proyectos y no planes municipales. Pero Mauricio Cárdenas, ministro de Minas y Energía, le dio un rotundo no.
“No queremos cometer los mismos errores del pasado de asignar recursos específicos para cada sector. Ese dinero está abierto a diferentes proyectos que tengan impacto social, la red terciaria es importante pero no es la única necesidad que tiene el país”, aseguró.
Por otra parte, Restrepo dijo que con esta nueva versión el proyecto es mejor al original que “propiciaba un cerco antirural” porque la nueva distribución de regalías se estaba haciendo con base a la densidad de población y no sobre las necesidades básicas insatisfechas, perjudicando a las regiones más pobres del país como Chocó, Amazonas y Orinoquía.
Frente a esto, Cárdenas reconoció que había sido un error tomar la densidad de población como una variable para redistribuir los recursos de las regalías. “Los recursos del Fondo de Compensación, que está destinado a nivelar la cancha en todos las regiones del país, serán priorizados de acuerdo con las siguientes variables: necesidades básicas insatisfechas que tendrá un valor del 50%, el número de población con el 40% y el desempleo con el 10%. Aquí se priorizaran los proyectos de las regiones en donde las necesidades insatisfechas afecten a más del 35% de la población. Por otro lado está el Fondo de Desarrollo, en el que llegarán proyectos de todo el territorio nacional. En éste las necesidades básicas tendrán un valor del 60% y 40% el número de habitantes”, dijo el titular de la cartera de Minas.
En cuanto a cómo quedarán los entes productores frente a la repartición de la “mermelada”, Cárdenas aseguró que ellos tendrán recursos directos que se irán disminuyendo hasta 2015 (en 2012 recibirán el 50% de lo que captaban) y que podrán presentar proyectos al Fondo de Desarrollo”.
Los porcentajes de distribución quedaron, por ahora, de la siguiente manera: el 10% se va para ciencia y tecnología, otro 40% será para ahorro (10% para pensiones y el 30% para el Fondo de Estabilización) y el otro 60% para los nuevos fondos (Compensación 60% y Desarrollo 40%).
Unos recursos irán a distintas instancias: departamentos y municipios. Se priorizarán los proyectos que tengan un impacto regional, es decir que los departamentos o municipios se pueden unir y el proyecto lo ejecutaría el ente que tenga mayor capacidad financiera. Sin embargo, Cárdenas aclaró que eso no quiere decir que no se puedan presentar proyectos individuales.
En lo relacionado con el fortalecimiento de la fiscalización de los recursos, se acordó que la Contraloría compartiría recursos (1% del total de regalías) con el DNP. No se le asignarán más recursos para más empleos.
El senador Jorge Enrique Robledo aseguró que en esta redistribución de recursos sólo hay cabida para “alcaldes, contratistas y ciudades macros y no para alcaldes, pueblos y contratistas chichigüeros”. Y aseguró que uno de los micos de la reforma es que a través del Fondo de Estabilización, se especulará con los recursos de las regalías en el mercado bursátil. Y que, además, esta reforma se está haciendo sin la consulta previa a las comunidades indígenas.