Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Marcus Buckingham viste de traje, pero no de corbata. Es buen orador. Habla rápido. Mueve sus brazos y manos como si estuviera haciendo gráficas en el aire y parece que cada una de sus teorías sobre liderazgo viniera acompañada de una experiencia vivida. Es un hombre de ejemplos y está muy bien referenciado por quienes llevan el timón de compañías como Toyota, Coca-Cola, Microsoft y Disney. Es lo que llamarían en tiempos tecnológicos un evangelizador de la buena gerencia.
Invitado a Colombia por Foros El Espectador y en una conferencia ante un numeroso auditorio —les ha contado a más de 250.000 personas en todo el mundo sobre sus libros y consultorías de estrategia y gestión—, Buckingham les envió unos cuantos consejos y recomendaciones a quienes son cabezas en las organizaciones empresariales conseguir mejores cifras en los reportes financieros: seleccionar las personas adecuadas para los puestos correctos; tener claras las expectativas del gerente y de cada uno de los empleados; comprometer a los miembros del equipo escuchándolos mediante el pago de una atención constante y, junto a eso, acelerar el rendimiento trabajando más sobre las fortalezas. Lo que él llama “la revolución de las fortalezas”.
Y para lograrlo, explicó el forista, se puede usar la siguiente técnica: S: (STOP). Deténgase y deje de hacer esas actividades que sabe que no aportan nada para el trabajo. T: (TRABAJE). Labore en equipo con personas que solidifiquen las actividades positivas. Tenga en cuenta que hay que confiar en los que saben hacer las cosas mejor que nosotros. Hay que reconocer que uno no tiene la virtud para todo. O: (OFRECER). Encuentre una fortaleza y dirija todo su trabajo hacia ella. Y, P: (PERCIBA). Detecte sus debilidades, trabaje en ellas y potencialicelas para tratar de volverla, como ya les he dicho, una fortaleza”, relató.
Por eso, el experto en liderazgo, de las docenas de recomendaciones que les dejó a los colombianos, hizo especial énfasis en las preguntas que se debe formular un presidente, gerente o director de compañía: ¿mis colegas están comprometidos con el trabajo de calidad? ¿Sé qué se espera de mí en el trabajo? ¿Tengo la oportunidad de hacer todos los días las cosas que más me gusta hacer a diario?
Buckingham contó, por ejemplo, que tras sus visitas en el Silicon Valley al cuartel general de Apple, una de las empresas más exitosas del mundo, entendió que el concepto de calidad se puede generalizar y por eso cada vez que lanzan un producto o un servicio, alcanzan el éxito con facilidad. “El iPad es como un helado que cada vez que lo veo me lo quiero comer, eso dicen los empleados de Apple. Muchos dicen, por ejemplo, que Microsoft no me gusta porque no es lindo, no me provoca comerlo. No es bello. La gente de Apple asocia calidad con belleza. Por eso una función del líder es saber qué es calidad y cómo conseguirla en su empresa”, apuntó.
Y recordó también que las compañías tienen que olvidarse de las evaluaciones de desempeño que llevan años midiendo el rendimiento de los empleados en las organizaciones. Dijo, tras hablar de modelos exitosos de negocio en distintos sectores de la economía, que “ahora las metas cambian muy rápido. Lo que hoy es desempeño alto, no lo será en cinco años. De ahí que el buen gerente detecte en qué es bueno y ayude en trabajar y fortalecer en eso que es bueno. Conózcame y enfóqueme en lo que soy mejor. Eso es gerencia”.