Romeo, el primer gato con marcapasos en Colombia

Médicos veterinarios del Centro de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad CES, en Medellín, culminaron con éxito el procedimiento en un felino que fue diagnosticado con una cardiomiopatía hipertrófica. Romeo ahora es más juguetón y subió de peso.

Clara Palacio, dueña de Romeo, y el equipo médico que lo intervino en Medellín. / Luis Benavides / Y Cortesía Universidad CES
Clara Palacio, dueña de Romeo, y el equipo médico que lo intervino en Medellín. / Luis Benavides / Y Cortesía Universidad CES

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La cirugía realizada el 24 de enero contó con el acompañamiento de un equipo de especialistas de salud humana y animal conformado por dos anestesiólogos, cuatro cardiólogos, un médico internista, un neurocirujano veterinario, dos instrumentadores, un radiólogo y una estudiante de último semestre de Medicina veterinaria.

El paciente fue Romeo, un gato de 9 años de raza Maine Coon, que hacia el 18 de diciembre ingresó al Centro Veterinario ante la repetición constante de sincopes o desmayos debido a una mala conducción eléctrica y a una deficiente respuesta del corazón. La conclusión a la que llegó el cuerpo médico fue que la solución al bloqueo auroventricular de grado 3 era la instalación de un marcapasos.

“La programación de este procedimiento duró aproximadamente un mes, esta demora se debió a que la idea era buscar unos médicos humanos que tuvieran mayor experiencia en este tipo de procesos para implantar el marcapasos, se buscó a los médicos adecuados, un cirujano cardiovascular, un electro fisiólogo y con el apoyo de ellos iniciamos toda la preparación para la implantación del marcapasos”, señaló el médico veterinario, David García Zapata, médico interno del Centro Veterinario y de Zootecnia del CES. 

El procedimiento realizado al gato se basó en la instalación de unos electrodos en el corazón por medio de una toracotomía, por lo que fue necesario abrir el pecho del felino para llegar al corazón y así implantar el marcapasos para solucionar al bloqueo. En el momento que Romeo lo requiera el marcapasos hará el trabajo y se evitará una muerte repentina por falta de funcionamiento cardiovascular.

Durante el procedimiento quirúrgico que inició a las 12:45 del mediodía y se extendió hasta las 2:57 p.m., el gato Romeo no sufrió ninguna complicación y durante las primeras horas de recuperación se comenzó a evidenciar un cambio reflejado en el estado de ánimo y el consumo de alimentos. Estuvo en observación durante tres días y ante la mejoría fue dado de alta del Centro Veterinario para continuar su proceso post quirúrgico en casa, donde se muestra más activo, ha subido de peso, aumentó sus horas de juego y la respuesta cardiaca es la indicada en un felino sin problemas del corazón.

“Romeo en estos momentos es un gato como cuando estaba pequeño, es sumamente activo, muy juguetón, comelón, no ha presentado ningún efecto secundario después de la cirugía y eso ha tenido a la familia muy contentos”, expresó Clara Palacio, dueña de Romeo.

El caso más similar en el país de implantar un marcapasos en un animal se había realizado en Bogotá, pero esa vez el beneficiado fue un perro. Al no ser este tipo de enfermedades tan comunes en los gatos es un hecho que marca un precedente en el país en lo que se refiere a cirugías cardiovasculares en felinos.

“Creemos que es un éxito no solo por el procedimiento sino porque esto va a generar inquietud en el área veterinaria para que todos estos procedimientos se puedan realizar. Los animales en Colombia reciben un tratamiento médico y lo que nosotros hicimos con Romeo es llevar el caso a otro nivel, donde a los animales se les puede dar una mejor calidad de vida con estos procedimientos, haciendo que las familias gocen, porque para ellas el animalito también es su hijo”, expresó Luis Andrés Vélez, cirujano cardiovascular de CES Cardiología.

Aunque es un procedimiento que le regala una segunda oportunidad a la mascota, es una cirugía que para el dueño del animal puede tener un alto costo para su economía; aunque depende de muchas variables como el peso, el tamaño y otras condiciones que hacen que no sea una cirugía de fácil acceso, en este caso los responsables del gato pagaron un valor de $2.873.000 que cubrían los equipos y los insumos médicos, el marcapasos fue una donación de los cardiólogos y tiene un valor en el mercado cercano a los $ 9.000.000, y tiene características similares al que se le implanta a un niño.

 

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