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Las principales bolsas europeas terminaron la sesión de este jueves en rojo, con excepción de Fráncfort y Milán, víctimas una vez más de las incertidumbres políticas en la Eurozona.
La Bolsa de Londres cedió 0,29%, París 0,34% y Madrid 0,36%, ésta última después de haber estado la mayor parte del día en la zona verde.
En cambio, Fráncfort subió 0,66% y Milán 0,97% tras limitar sus ganancias de la jornada en un mercado un poco más optimista por la probable designación del excomisario europeo Mario Monti, un respetado economista, para dirigir el gobierno italiano.
Wall Street seguía la misma tendencia hacia las 19H30 GMT, cuando el Dow Jones ganaba 1,01% y el Nasdaq 0,16%.
Aunque fue saludado incluso por por la administración del presidente norteamericano Barack Obama, el anuncio en Grecia de que el exvicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Lucas Papademos, dirigirá el gobierno de unidad nacional que se encargará de aprobar el paquete acordado por la Eurozona para tratar de resolver la crisis de la deuda, y que incluye nuevas medidas de ajuste, no bastó para calmar a los mercados.
«El mercado está totalmente empantanado y volátil, a causa de elementos políticos independientes de la macroeconomía», señaló Yves Marçais, de Global Equities.
En Italia, Berlusconi, que dijo apoyar a Monti, debe dimitir después de que el parlamento haya aprobado, como muy tarde este domingo, las medidas prometidas a la Unión Europea para reducir el déficit.
Según fuentes del mercado, la Bolsa de Milán se benefició de la intervención del Banco Central Europeo para comprar deuda italiana con el fin de reducir las tensiones ante una emisión de títulos convertida en examen.
Italia pagó unas tasas de 6,08% por los títulos de deuda a un año, casi el doble que en una operación similar del 11 de octubre (3,57%).
El próximo gran examen se producirá el lunes, cuando Italia hará una nueva emisión de bonos de deuda soberana, esta vez a cinco años por un monto esperado de entre 1.500 y 3.000 millones de euros.
Tras esta emisión, las tasas de los bonos a diez años italianos cayeron por debajo del 7% a 6,87%, tras haber subido el miércoles a un alarmante 7,483%.
Tasas superiores al 7% hacen prácticamente insostenible la colosal deuda italiana de 1,9 billones de euros (120% del PIB). Un eventual default de Italia, tercera economía de la zona euro, amenazaría la supervivencia de la Unión Monetaria y arrastraría a la economía mundial en la recesión.
Mientras Italia respiraba aliviada, la prima de riesgo de España y de Francia -el diferencial que pagan los bonos a 10 años de estos países con los alemanes de referencia- establecieron máximos históricos, 170,2 puntos y 424 puntos, respectivamente, antes de recuperarse un poco.
Esto encarece la deuda y amenaza a la economía real, advirtió el comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, quien anunció que la economía europea está al borde de una nueva recesión.
En Asia, los mercados sufrieron particularmente este jueves las incertidumbres que asolan a la zona euro, siguiendo el camino marcado la vísperar por las bolsas europeas y americanas. La Bolsa de Tokio terminó con un repliegue de 2,91%, Shanghai de 1,80% y Hong Kong cayó más del 5%.