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Aunque aún no ha habido una solicitud oficial ante el Consejo Nacional Electoral, fuentes cercanas a la defensa de Jesús Santrich le explicaron a este diario que consideran que no hay un impedimento jurídico para que el exjefe guerrillero ocupe su lugar en el Congreso desde el próximo 20 de julio. Señalan que como el líder de la exguerrilla de las Farc no tiene aún un proceso penal abierto en Colombia, pues está detenido por petición de Estados Unidos por narcotráfico, no hay impedimento legal para que se posesione como representante a la Cámara.
Santrich se encuentra dentro de la lista de quienes tendrán curules en el Congreso según se pactó en el Acuerdo de Paz firmado en La Habana (Cuba), el cual está vigente desde el 1° de diciembre de 2016. Lo que se pactó con las Farc fue que ellos tendrían diez curules asignadas para el periodo que comienza en 2018 y en 2022, y Santrich fue uno de los elegidos para ocupar un puesto en la cámara baja.
(Lea: El limbo jurídico de la curul de Santrich en el Congreso)
Jesús Santrich se encuentra privado de su libertad desde el pasado 9 de abril, cuando fue capturado por la Fiscalía a petición de las autoridades de los Estados Unidos. La investigación por su supuesta responsabilidad en la planeación del envío de 10 toneladas de droga hacia dicho país es la razón de su captura y posterior solicitud de extradición.
“De la solicitud de asistencia judicial se establece la existencia de una investigación que adelantan en el Distrito de la ciudad de Nueva York en contra de una organización criminal por delitos relacionados con el tráfico de grandes cantidades de droga, desde Colombia hacia Estados Unidos”, señaló el documento que ordena el allanamiento y registro que realizó la Fiscalía el pasado 9 de abril en su casa.
Después de su detención, el exlíder guerrillero comenzó una huelga de hambre como protesta por su captura, huelga que duró casi 31 días. Sin embargo, después de haber sido trasladado a un hospital y posteriormente recluido en la casa Caminos de Libertad, sede del Episcopado en el barrio La Candelaria de Bogotá, para asegurar su pronta recuperación, el pasado 2 de junio fue trasladado nuevamente a la cárcel La Picota donde aún espera que se resuleva su situación jurídica.
(Lea: Gobierno aplaude decisión de «Santrich» de suspender huelga de hambre)
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