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Dos cartas sobre populismo y delitos electorales

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Una quinta clase

Yuval Noah Harari, uno de los referentes actuales de opinión, manifiesta en su libro 21 lessons for the 21st century que ante momentos de crisis no hacer nada es mantener el statu quo. Joseph Stiglitz, premio nobel de Economía, hace ya 20 años escribió: “A veces los populistas tienen razón”¹, para referirse a debates donde las soluciones van de la mano de aquellos que no apoyan el modelo económico actual —dígase neoliberalismo, libre mercado, odio a lo público (N. Klein, 2016)—. Finalmente, Paul Krugman, otro premio nobel de Economía, ha manifestado en el prestigioso diario The New York Times que existe una corriente centrista dominada por la fuerte propaganda de la extrema derecha³. Permítaseme lo anterior para entrar a debatir —con argumentos y referencias, más no con “me gusta” y bloqueos por Twitter— con uno de los líderes de opinión locales, el señor Álvaro Forero Tascón. En su columna titulada “El espejo populista de Trump”, Forero sigue su línea editorial repetitiva, casi que necia, de llamar populista a todo, agregando allí la caracterización de cuatro grupos de personas frente a su concepto, una vez sus reacciones son distintas. Creo que al columnista le faltó una quinta clase. Aquella que reúne las características que algunos de los pensadores actuales subrayan: actuar conservador ante las crisis de las instituciones, prefiriendo lo que está, antes de buscar mejorar. De igual forma, desprestigiar a aquellos que lideran las encuestas, una vez la democracia parece servir únicamente cuando favorece al candidato de preferencia y no a aquel que llena plazas. Y, por último, hacer parte de la maquinaria del establecimiento, la cual algunos han definido como la época de la posverdad, donde increíblemente los debates se dan no con argumentos y hechos sino con animadversión hacia las personas, a tal punto que poner sobre la mesa la crisis climática, el problema del agro, la poca o nula implementación del Acuerdo de Paz y el egoísmo de las vacunas se le rotula ligeramente como populista, para entrar a equiparar estas posturas con un expresidente negacionista de la ciencia y de la verdad.

Comparto las referencias:

¹ “Los populistas a veces tienen razón”. J. Stiglitz.

² “Centrists Are the Most Hostile to Democracy, Not Extremists”. (Published 2018). D. Adler.

³ “Are Centrists in the Thrall of Right-Wing Propaganda?”. P. Krugman.

Edgardo Marbello-Santrich.

Que no actúen como estatuas

La Procuraduría y la Registraduría Nacional, en año electoral, deben ordenar total transparencia y eficiencia en las funciones encomendadas y sancionar ejemplarmente en caso de encontrar anomalías en inscripción masiva de cédulas, trasteo de votantes, resurrección de fallecidos, así como la compra de votos y la asignación de jurados amañados para favorecer a algún candidato, como también el proselitismo político por parte de funcionarios públicos.

Que no actúen como estatuas cuando la denuncia o evidencia se hace presente en los municipios de Colombia.

Francisco Javier Cajiao G.

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