Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El lunes, a las siete de la mañana, en el piso 11 del edificio que se levanta sobre la carrera séptima con 77 en Bogotá, la Fundación Social tomó una de las decisiones más determinantes de sus cien años de historia: la desaparición del Banco Colmena BCSC.
Pero esta será simplemente una ausencia nominal. En esencia, sus operaciones, activos, cartera y demás serán absorbidos por la Caja Social BCSC, que de ahora en adelante será una sola entidad bajo un nombre más acorde con los actuales tiempos financieros: Banco Caja Social.
“De esta forma integraremos bajo el mismo techo a nuestras marcas que venían operando en dos redes comerciales separadas. Es el siguiente paso de la fusión que comenzamos en 2005 y que demostró ser la decisión más acertada en su momento”, comentó Eduardo Villar, presidente de la junta directiva del nuevo banco.
Hace seis años, con la unión de ambas instituciones, la Fundación dejó de ser el grupo financiero que desde su nacimiento se había especializado en dos segmentos: construcción (Colmena) y banca popular (Caja Social). Desde entonces los clientes de una u otra entidad pudieron realizar pagos, transacciones y traslados en cualquiera de sus 264 oficinas y desde cada uno de sus más de 520 cajeros automáticos.
“Pero aún así los clientes no percibían los beneficios de la integración. Con la marca única también está presente la renovación tecnológica, que nos permitirá adaptarnos a las condiciones actuales del mercado y a una mejor competencia”, aseguró Carlos Eduardo Upegui, su presidente, quien reveló que en este proceso se invirtieron $120.000 durante los últimos cuatro años.
Una buena parte de ese dinero se destinó a la adecuación de las oficinas y la adquisición de cajeros electrónicos de última generación, que permitirán la lectura de tarjetas débito con chip incorporado. Además, el banco ha trabajado fuertemente en el desarrollo de nuevos productos, como una página web con sus filtros de seguridad renovados, banca telefónica y móvil, sin ningún costo, para sus 4,2 millones de clientes.
“A cada uno de ellos le entregaremos los nuevos medios de pago, como chequeras y tarjetas de débito y crédito gratis”, anunció Upegui, quien recalcó que, con estos cambios, la entidad renovada busca el liderazgo de los segmentos en los que siempre ha participado: “Queremos consolidarnos como el banco de los constructores de Colombia”.
La integración posiciona al Banco Caja Social como la octava entidad del sistema bancario colombiano, con activos por valor de $8,2 billones y desembolsos del orden de $1 billón durante los seis primeros meses de 2011 (ver gráfico).
Comparado con el mismo período del año pasado, el banco muestra un crecimiento del 50% en los créditos otorgados para microempresas, al igual que incrementos del 35% en los desembolsos de su cartera de consumo y del 15% en la hipotecaria.
Su objetivo inmediato pasa por consolidar sus operaciones y posicionar su portafolio de servicios unificados. Una tarea ambiciosa, para la cual la entidad se dispone a invertir otros $50.000 millones en los meses siguientes.