Historias chiquitas sin contar (II)

Mientras el escándalo de los seguimientos ilegales a opositores, defensores de derechos y periodistas se desarrolla a toda velocidad, nos llegan anuncios tranquilizadores por parte de las instituciones involucradas explicando que todo se solucionará por medio de la “transparencia”. “Integral” y “transparencia”: dos palabras malditas del español colombiano. La segunda se ha convertido en la expresión más opaca del diccionario.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido